| 1 cuota de $15.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $15.000,00 |
| 2 cuotas de $8.961,75 | Total $17.923,50 | |
| 3 cuotas de $6.222,50 | Total $18.667,50 | |
| 6 cuotas de $3.547,75 | Total $21.286,50 | |
| 9 cuotas de $2.638,33 | Total $23.745,00 | |
| 12 cuotas de $2.220,00 | Total $26.640,00 |
| 1 cuota de $15.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $15.000,00 |
| 2 cuotas de $8.904,00 | Total $17.808,00 | |
| 3 cuotas de $6.095,50 | Total $18.286,50 | |
| 6 cuotas de $3.371,50 | Total $20.229,00 | |
| 9 cuotas de $2.465,00 | Total $22.185,00 | |
| 12 cuotas de $2.018,75 | Total $24.225,00 |
| 3 cuotas de $6.391,50 | Total $19.174,50 | |
| 6 cuotas de $3.520,00 | Total $21.120,00 |
| 3 cuotas de $6.458,00 | Total $19.374,00 | |
| 6 cuotas de $3.545,25 | Total $21.271,50 | |
| 9 cuotas de $2.652,83 | Total $23.875,50 | |
| 12 cuotas de $2.172,63 | Total $26.071,50 |
Antología de un asco en la Argentina
AA.VV.
Editorial La Gente
Tapa blanda, rústica con solapas
192 páginas
Impreso en Argentina (Buenos Aires)
✶ ESTADO: 9/10. Muy buen estado.
Desgastes menores por paso del tiempo
✶ SINOPSIS:
A comienzos de la década del 60 del siglo pasado, tras la caída del presidente Arturo Frondizi, un grupo ultranacionalista lanzó una cacería de brujas en nuestro país consistente en acusar a personalidades del ámbito de la cultura, partidos políticos y autoridades universitarias de ser comunistas infiltrados y querer poner a la Argentina en la órbita soviética.
La organización ultramontana se autodenominaba FAEDA (Federación Argentina de Entidades Democráticas Anticomunistas) y operaba publicando solicitadas en diarios «escrachando» con nombre y apellido a quienes consideraban, en base a sus propias investigaciones e informes de elementos residuales de la SIDE, estar al servicio del comunismo.
El objetivo de mediano plazo era terminar con la autonomía universitaria, consolidar la censura (que había sido establecido por un decreto firmado por José María Guido) y más adelante contribuir con la prédica a desestabilizar al presidente Arturo Humberto Illia, como se desprende de declaraciones del entonces diputado Luis León (ver más adelante).
Aquella campaña quedó documentada en el libro «Antología de un Asco en la Argentina» del periodista Augusto Bonardo que por esos años conducía «La Gente» programa político y cultural de gran audiencia en un sector de la sociedad que se emitía por Canal 7. El ejemplar incluye entrevistas realizadas durante aquel ciclo, los avisos de la FAEDA, las réplicas de los acosados, notas de revistas de la época como Confirmado y del propio autor explicando como se originó, procedió y se hizo frente a la persecución.
Bonardo, adherente a la Democracia Progresista y que la había pasado muy mal durante el peronismo, abría cada domingo el programa poniendo sobre la mesa su sombrero panamá y depositando dentro sus guantes y llaves. Por aquel ciclo desfilaban intelectuales de primer nivel, políticos y destacados columnistas; asimismo su editorial publicaba anuarios con plumas de las más diversas tendencias.
«A Nuestra bandera Azul y Blanca, ningún trapo rojo podrá reemplazarla» solían cerrar las solicitadas que solo dos diarios no publicaron: El Mundo y La Prensa.
Uno de los nueve facimiles publicados en.»Antología…», abajo la firma de los integrante de la FADE.
Entre quienes cayeron en la «volteada» había algunos personajes o entidades de izquierda, pero la mayoría eran republicanos. «Las listas incluían nombres que no solo no eran comunistas, ni estaban al servicio del comunismo; sino que profesaban ideas profundamente democráticas y, en muchos casos, habían luchado denodadamente contra el comunismo», se subrayaba desde las páginas de Confirmado.
Entre tantos otros señalados como «siniestros confabuladores al servicio del Imperialismo Rojo» estaban rectores, decanos de la Universidad de Buenos Aires, politólogos y sociólogos como : José Luis Romero, León Dujovne, Héctor Agosti, Córdova Iturburu, Ulyses Petit de Murat; autores y políticos como Leónidas Barletta, Rodolfo Ghioldi, Héctor Polino, Nélida Baigorria (administradora de radio y TV, demócrata y católica), el cineasta José Martínez Suarez (hermano de las hermanas Mirtha y Silvia Legrand), el actor de militancia peronista Hugo del Carril, los guitarristas Osvaldo Falú, Jorge Cafrune, entre muchos otros; partidos como la Unión Cívica Nacional, la Democracia Progresista, la UCRI (radicalismo frondizista); y entidades como el Movimiento de Defensa del Laicismo, la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, Consejo Argentino por la Paz, el Instituto Movilización de Fondos Cooperativos, el Movimiento de Ayuda a los Exiliados Bolivianos y el Movimiento de Ayuda a los Negros Norteamericanos, todos considerados «fachadas que operaban a favor del comunismo».
En el caso de los universitarios sospechados, una investigación del propio Bonardo demostró que el 68 % de ellos nada tenían que ver con el comunismo. Varios de los acusados iniciaron acciones judiciales contra los inquisidores.
LA FADE tenía como antecedentes a quienes actuaron como cazadores de brujas durante el peronismo como Raúl Apold y Cipriano Lombrilla, pero en la misma actuaron tanto peronistas como derechistas que se volcaron al antiperonismo después del golpe del 55. Algunos de los firmantes fueron Apeles Márquez, Basilio Ivanitzky, Francisco Rizzuto, Mehtmetali Shaban, José Sollazo, Victor Rabufetti y Joseph Mc Carthy; dos de ellos, afirmaba Bonardo, fascistas que habían acompañado al agitador nazi Ante Pavelic.
Los «escrachados» fueron defendidos por periodistas y escritores que concurrían al programa de Bonardo a dar batalla contra los inquisidores. Entre otros: Dalmiro Saenz, Ernesto Sábato y su esposa Matilde, Florencio Escardó y su cónyugue Eva Giberti; León Benarós, Helvio Botana, Edgardo Dammomio, Leonardo Favio, y por directores de medios como Jacinto Fernández Cortés de Radio Rivadavia (cerrada en su momento en el mandato de Perón) y Carlos Infante por diario El Mundo.
Otra característica de la FAEDA (como veremos común a estos segmentos xenófobos) era su acendrado antisemitismo. El libro reproduce un contrapunto que se realizó en el programa Apelación Pública en el 63:
-«Los judíos se llevan a Israel el dinero de la Argentina»; la respuesta fue inmediata: «Esa es una patraña inventada para dividir a los argentinos».
En el primer bando estaban el delegado de la Liga Arabe en la Argentina Houssein Triki, y Guillermo Patricio Kelly de la Alianza Libertadora Nacionalista; del otro Ray Millares y Hugo Guerrero Marthineitz. El director del canal, Alejandro Romay decidió levantar el programa. También fueron sacados dos programas de Bernardo Neustadt y un tercero Incomunicados que tenía con Pinky; así como Sucedió en Buenos Aires, en Canal 11, a cargo de de Horacio de Dios.
Paradójicamente, el único canal estatal fue el que salió a denunciar los ataques contra el sistema.
