| 1 cuota de $15.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $15.000,00 |
| 2 cuotas de $8.961,75 | Total $17.923,50 | |
| 3 cuotas de $6.222,50 | Total $18.667,50 | |
| 6 cuotas de $3.547,75 | Total $21.286,50 | |
| 9 cuotas de $2.638,33 | Total $23.745,00 | |
| 12 cuotas de $2.220,00 | Total $26.640,00 |
| 1 cuota de $15.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $15.000,00 |
| 2 cuotas de $8.904,00 | Total $17.808,00 | |
| 3 cuotas de $6.095,50 | Total $18.286,50 | |
| 6 cuotas de $3.371,50 | Total $20.229,00 | |
| 9 cuotas de $2.465,00 | Total $22.185,00 | |
| 12 cuotas de $2.018,75 | Total $24.225,00 |
| 3 cuotas de $6.391,50 | Total $19.174,50 | |
| 6 cuotas de $3.520,00 | Total $21.120,00 |
| 3 cuotas de $6.458,00 | Total $19.374,00 | |
| 6 cuotas de $3.545,25 | Total $21.271,50 | |
| 9 cuotas de $2.652,83 | Total $23.875,50 | |
| 12 cuotas de $2.172,63 | Total $26.071,50 |
Estación atómica
(Atómstöðin)
Halldor Kiljan Laxness
Editorial Platina
Colección Grandes Novelas Universales
1956
Traducción de José María Coco Ferraris
Tapa blanda, rústica con solapas
205 páginas
Impreso en Buenos Aires (Argentina)
✶ ESTADO: 8/10. Muy buen estado.
Tapa con manchas de oxidación y desgastes, al igual que la contratapa. Por dentro en muy buen estado.
✶ SINOPSIS:
Texto en solapa: no es necesario presentar a Halldor K. Laxness, el escritor islandés al que la Real Academia Sueca confiriera el Premio Nobel 1955. Cuando recibió este alto galardón, ya los lectores de todo el mundo, leyendo sus libros en tiradas extraordinarias, le habían discernido el más alto premio al que puede aspirar un escritor, cultor de una literatura sin concesiones.
Estación atómica, una de sus últimas novelas, es una sátira violenta y flageladora contra quienes habían entregado un pedazo de su patria a una potencia extranjera. Es una de las novelas de H. K. Laxness de mayor densidad temática, y desarrolla en ella sus ideas sobre los problemas de más candente actualidad.
El mundo que se refleja en sus páginas, amenazado por la destrucción atómica, es un mundo complejo. Uggla, la muchacha campesina que ha bajado de sus colinas salvajes a la ciudad, rechaza la fortuna que le ofrecen a cambio de su amor; sólo aspira a su condición humana. Bui Arland, el hombre más rico de Islandia, comprende que la sociedad a que pertenece se derrumba, y lo expresa patéticamente.
H. K. Laxness revela un humor muy fino y señala su exaltada fe en las virtudes del pueblo y su apasionado interés por el ser humano. El estilo de una maravillosa plasticidad y de un alto espíritu de síntesis, destaca el talento literario que ha convertido a este escritor en uno de los más grandes novelistas de todos los tiempos.
✶ EXTRA:
Halldór Laxness (1902-1998) fue el gran narrador islandés del siglo XX y el único escritor de Islandia que recibió el Premio Nobel de Literatura, en 1955. Nació en Reikiavik, pero se crió en un entorno rural, en la zona de Laxnes, que más tarde convirtió en apellido literario. Publicó desde muy joven, pasó largos períodos viajando por Europa y armó una obra amplia que cruza novela, ensayo, periodismo y escritura de viaje.
En los años veinte atravesó una etapa de búsqueda espiritual ligada al catolicismo. Con el tiempo esa línea se desplazó hacia la política y, en los años treinta, escribió sus grandes ciclos de realismo social, centrados en Islandia, el trabajo, la pobreza, la moral pública y los efectos de la modernización. Esos libros lo volvieron una figura influyente y polémica a la vez, porque el retrato del país que proponía no era complaciente y discutía mitos muy instalados sobre el carácter islandés y la idea de “independencia”.
En sus novelas más conocidas se reconocen dos marcas: el peso del paisaje y de la vida material, y una ironía seca que sostiene el conflicto sin convertirlo en sermón. Salka Valka pone el foco en la vida de una joven en un pueblo pesquero y en las tensiones sociales de la comunidad. Independent People sigue la obstinación de un campesino por sostener su autonomía económica y moral, incluso cuando esa independencia se vuelve una forma de encierro. Más adelante, Laxness abrió su narrativa a otros registros, con elementos satíricos, filosóficos o de extrañeza, sin perder del todo el diálogo con la tradición islandesa. Estación atómica (Atómstöðin) pertenece a ese Laxness de posguerra: una sátira que mira una sociedad alterada por el dinero, la política y la presión extranjera.

