Borges, sus días y su tiempo
María Esther Vázquez
Editorial Javier Vergara
1999
Tapa blanda, rústica con solapas
355 páginas
Tapa: Raquel Cané
Apéndice de fotografías b/n
Prólogo de Jorge Luis Borges
Impreso en Buenos Aires (Argentina)
✶ ESTADO: 9/10. Excelente estado.
Desgastes menores por paso del tiempo y hojas levemente amarillentas
✶ SINOPSIS:
En el prólogo de este libro dice Borges: “La materia de esta obra es un diálogo cómodo entre dos amigos que, desde una fecha ya algo remota, se conocen y se quieren… Su elaboración ha sido un placer para mí, un placer y no pocas veces una sorpresa, porque no sabemos todo lo que sabemos o todas las opiniones que profesamos. Espero que el lector comparta esta tranquila felicidad de asentir y disentir, que ha poblado tantas mañanas. Para mí este libro tiene, por lo menos, una irrefutable virtud: la de haberme reconciliado con Borges.”
Y el personaje Borges, que aparece en estas páginas, resulta alguien entrañable que, tras el lenguaje coloquial, nos ofrece su pensamiento acerca de los grandes temas que preocupan al ser humano: la muerte, la religión, la política, la literatura.
También es el Borges que rememora su infancia, su adolescencia, y recuerda a Norah, la hermana, a sus padres, a sus antepasados, y curiosamente habla de sus propias virtudes, de sus defectos, y ofrece un retrato de sí mismo.
María Esther Vázquez trabajó con el escritor desde 1959 hasta octubre de 1986, poco antes del día en que partió en su viaje sin retorno. Ha colaborado con él en dos libros: Introducción a la literatura inglesa y Literatura germánica medieval.
Ha participado también en colecciones como Borges editor italiano Franco Maria Ricci y en colecciones mediocres literatura inglesa y Literatura germánicas mediocres.
Ha publicado una docena y media de libros: poesía, ensayos, cuentos, entrevistas (su género preferido), biografías (una de ellas, Esplendor y derrota). Ha recibido cinco importantes premios.
Como periodista ha hecho alrededor de mil cuatrocientos reportajes, y “no obstante sobrellevivo”, confiesa. Está casada desde 1965 con Horacio Armani, poeta. Conserva a lo largo del tiempo y de sus engañosos azares, la feliz sonrisita de sus años de la juventud.
✶ INDICE:
- Prólogo
- Después del prólogo
- Nota para la presente edición
1- Aproximación al personaje
Borges a los sesenta y cinco años
Borges a los setenta y cinco años
Borges a los ochenta y cinco años
Borges por dentro
El coraje, el humor, el amor y la amistad, la memoria, el carácter, método de trabajo
2- Conversaciones
La vida
Primeros años, literatura alemana. Examen de la obra. Temas borgeanos. Política. Honores y aficiones. Lenguas nórdicas. Defectos, virtudes. La música. La pintura. La muerte (1973)
Recuerdos y literatura
Ginebra. Shakespeare. Kipling. Henry James. Virginia Woolf. El idioma. La inmortalidad (1963)
Tradiciones
Tradiciones familiares. Los esclavos. El general Soler. La caballería. Coplas de Buenos Aires (1968)
El escritor
Faulkner y las dotes del escritor. La inspiración. El escritor y el dinero. La épica (1970)
La religión
Cristo y el cristianismo. El país. Byron. Defectos y virtudes (1972)
Escritores
Obras completas. Adolfo Bioy Casares. Séneca. Silvina Bullrich. Enrique Anderson Imbert. Julio Cortázar (1974)
Los reportajes
Los sueños. Premio Nobel. Polansky. Capdevila. Perón. El tango (1975)
La novela policial
Nacimiento, temas, autores (1963)
La literatura fantástica
Temas. La Odisea. La Divina Comedia. Swedenborg. Ciencia ficción (1964)
El infinito
Hinduismo. Transmigración. El libro de Job. Amuletos y talismanes (1964)
La literatura inglesa
El anglosajón. Chaucer. Kipling. Macpherson. Gibbon. Marlowe. Shakespeare. Los celtas (1962)
El romanticismo
Goethe. Flaubert. La amistad. La música (1979)
Paul Groussac
Una triple dinastía. Víctor Hugo. José Hernández. Almafuerte. Gardel (1979)
Don Segundo Sombra
La fama. Guardaespaldas y status (1979)
La poesía
Rubén Darío. Pizarnik. Girri y la poesía intelectual. Las convenciones y un gato. Otra vez Güiraldes (1982)
Igual a sí mismo
El tiempo circular. El premio. El jazz. La esperanza. Los antepasados. La biblioteca (1984)
La democracia
Alfonsín. Los desaparecidos. Las Malvinas. Censura. La derrota ética. San Jorge (1984)
3- Encuentros
La violencia: miradas opuestas
(Con Eduardo Gudiño Kieffer en 1972)
Nuestro tiempo: miradas paralelas
(Con Francisco Luis Bernárdez en 1974)
La pasión literaria
(Con Raimundo Lida en 1977)
El amor por Buenos Aires
(Con Manuel Mujica Lainez en 1977)
Desde la misteriosa orilla
Frases y anécdotas
Cronología
Bibliografía
✶ EXTRA: Prólogo de Jorge Luis Borges a esta edición
El reportaje es uno de los géneros más reprochables y populares de que adolecen nuestras letras. Finge ser una conversación, pero se identifica peligrosamente con el interrogatorio fiscal, con el catecismo y con los exámenes de ciertos profesores inhábiles que, en vez de dejar hablar al alumno, lo interrumpen descortésmente con nimiedades bibliográficas y exigencias de fechas. La rutina de preguntas y respuestas obliga a su víctima a simular que es Heine o Wilde o Bernard Shaw, empresa que suele acometer con escasa fortuna. El interrogador descarga preguntas que sugieren y casi imponen respuestas determinadas. Le duele, además, ser el que interroga y no el que dictamina e intercala sus propias aversiones y preferencias generalmente superfluas.
Muy otra cosa es, lo confiamos, este libro cuya materia es un diálogo cómodo entre dos amigos que, desde una fecha ya algo remota, se conocen y se quieren. Un diálogo, creo, no tiene obligación alguna de ser un modo verbal de la esgrima, juego de asombros, de tintas y de vanidades; es la investigación conjunta de un hecho o la recuperación de compartidas memorias y no importa saber si las palabras salen de un rostro o de otro. Su elaboración ha sido un placer para mí —un placer y no pocas veces una sorpresa—, porque no sabemos todo lo que sabemos o todas las opiniones que profesamos. Espero que el lector comparta esa tranquila felicidad de asentir y de disentir, que ha poblado tantas mañanas.
He mencionado a los interlocutores visibles; otros hay invisibles que, sin duda, enriquecerán con su ingenio este grato volumen: Eduardo Gudiño Kieffer y mis queridos amigos, ya ausentes, Francisco Luis Bernárdez, Raimundo Lida y Manuel Mujica Láinez.
La tácita presencia de mi madre, casi centenaria, preside la casa en que hemos conversado y que María Esther tan cariñosamente describe y cuya imagen acaso perdurará en la mente del lector como ahora ante nosotros.
La memoria abunda en sorpresas como en las viejas fotografías y en los espejos. No sé si estoy de acuerdo con todo aquello que registran puntualmente estas páginas; reconocerse es una de las artes que no acabamos nunca de aprender. Para mí este libro tiene, por lo menos, una irrefutable virtud: la de haberme reconciliado con Borges.
A María Esther Vázquez le ha tocado la ardua tarea de transformar en libro lo que originalmente fue ocioso y activo tiempo y no sé muy bien cómo agradecérselo. Procusto no dirigirá sus palabras, cuya meta esencial será la verdad. Jorge Luis Borges
