Los Comechingones: historia y metafísica
Guillermo Terrera
Escuela Hermética Primordial de las Antípodas
1994
Tapa blanda, rústica sin solapas
144 páginas
Profusamente ilustrado b/n
Impreso en Buenos Aires (Argentina)
✶ ESTADO: 9/10. Excelente estado.
Desgastes mínimos por paso del tiempo.
Reproducida en esta edición
“Hemos tratado de dar una visión real de los indígenas barbados de las sierras de Viarava y Charava por cuanto no existen figuras o dibujos que expresen sus caracteres físicos y su vestimenta. Nuestras iniciadas la Sra. Teresita De Langé, Edith Moreno, Hilda Sabatini e Intiruni; siguiendo los relatos que sobre los Comechingones, hicieron varios autores como: Antonio Serrano, Miguel Alfredo Rizzuto, Rodolfo de Ferrari y Rueda y el Prof. Dr. Guillermo Alfredo Terrera, confeccionaron un dibujo de tapa que es realmente de una veracidad ejemplar. Por lo tanto, vayan a nuestras iniciadas de la Escuela Hermética Primordial de las Antípodas, nuestro más profundo agradecimiento.”

Reproducida en esta edición
✶ NOTA PRELIMINAR
Escribir sobre los Barbados Comechingones de las Sierras de Viarava y Charava, es un verdadero placer, pero conlleva además, una vocación de justicia y de respeto, hacia ese Grupo Humano, desaparecido como Nación o Etnía, hace muchos años de donde ellos vivieron, trabajaron y sobrellevaron con estoicismo, grandes luchas por su Libertad y Dignidad de Hombres y es del caso, repetir con los antiguos: Aquí yacen Los Comechingones, seres actuales y futuros, tal como reza la lápida de Arturo, donde mágicamente nos explica, Rex Quondam et Rex Futurus.
Hace cincuenta o cien años, los investigadores hablaban distinto que nosotros. Pues hemos aprendido con el tiempo que no se puede hacer historia, hablando bien de unos y execrando a los que en su tiempo, perdieron. Mucho ha cosechado el hombre, en estos últimos tiempos y una mirada real y verídica, se pone sobre todos los problemas.
Los españoles liquidaron física y espiritualmente a Los Comechingones que es realmente, lo que nos interesa demostrar a nosotros. En el momento que estamos escribiendo la vida de estos indígenas. Sabemos que otros europeos, también mataron a las etnías de América y a otros Pueblos del Planeta Tierra. Pero lo esencial, es dedicarnos, a detallar sintéticamente, la vida de los Comechingones.
Las provincias indígenas, estaban delimitadas por grandes piedras megalíticas, clavadas e indicando los parajes que estaban sujetos a los pueblos Comechingones. También se hacían largas paredes de piedra, de una altura aproximada al metro que llamaban “pircas”, en cuya construcción, fueron verdaderos maestros.
Estas pircas y los grandes mojones de piedra delimitaban sus provincias, valles y parajes, dando a conocer, la propiedad comunitaria o tribal de las mismas. Todo estaba deslindado, así los cazadores o recolectores, sabían donde entraban o si estaban autorizados para ello. Eran leyes de un natural ordenamiento, con que ellos, defendían su bio-sistema.
Así eran de “salvajes” y “atrasados”, nuestros hermanos aborígenes. Como manifestaban los españoles, tan buenos y perfectos como fueron ellos. Una vez más, debo advertir que escribo sobre los Comechingones y aunque debemos reconocer que los demás pueblos, sufrieron enormes adversidades.
No me puedo olvidar de sus cantos, su música monocorde, pero bella y espiritual, sus mantras, las canciones de las Ñustas, sus pruebas de habilidad o resistencia, tal como hicieron los antiguos, en sus Juegos y en sus Olimpíadas. Recordemos también sus perros llamados “pilas”, por ser enteramente pelados que entraron con ellos, por el Estrecho de Bering y estos perros pilas, yo los he visto hace muchísimos años, en las casas humildes de la Córdoba de antaño, cuando acurrucaban su cuerpo contra sus amos, todos criollos de otro tiempo y se daban mutuamente calor, en los fríos invernales.
Estos Grupos Humanos, debieron vivir para cazar, recolectar sus frutos, cultivar o apacentar sus primitivos rebaños y no morir en manos de los crueles “encomenderos”, sin más razón que su avidez de tierras, minas y un yanaconazgo insaciable.
Recordemos a los Barbados Serranos, cuando sus amos los hacían venir de la sierra a la ciudad de Córdoba, trotando por lo menos treinta leguas, parando en los tampus o tambos, para descansar y entregar a otros indígenas “encomendados”, la lechuga, papas, zapallo, porotos, tomates frescos, la leche, los quesos y los quesillos que en sus lejanas fincas, sus finqueros juntaban, para sus amos de Córdoba que todos los días, esperaban la llegada de sus productos frescos que los Comechingones, traían de grandes distancias, haciendo postas y entregándoles a otros “encomendados” para que al trote o en aire de carrera, entregaran a sus amos, a sus hijos o a sus nietos, según sea.
Así vivieron y murieron los Comechingones. Antes nadie hablaba de estas verdades. Se callaban la boca o era motivo de risa, por los “sustos” o las muertes que sufrían los “encomendados”. Esclavos que no podían dialogar, ni discutir, la ómnima voluntad de sus dueños.
Los narradores de aquel tiempo, no escribían ni establecían en sus “relaciones”, el sufrimiento de los indígenas, verdaderas “bestias de carga o de trabajo” de sus displicentes amos. Pero en nuestro tiempo, decimos esas verdades, donde nadie creía, como dice el poeta popular que hubiera gusanos. Esa es la gran diferencia, entre lo que escribían hace cincuenta o cien años atrás y lo que explicamos, los hombres de la actualidad.
En la Nota Preliminar al estudio de Los Comechingones, se ha querido dar una visión certera del sufrimiento de un Pueblo noble y bondadoso, contra otro, poseedor de armas de acero y pólvora con tácticas y estrategia, aprendidas en los campos de batalla europeos y dueño de una fiereza absoluta, sacadas muchas veces de las cárceles españolas o de su propia ignorancia.
He ahí, sintetizado, contra lo que tuvieron que luchar los Comechingones, un Pueblo hecho en la Paz y en la Guerra, de sus armas de piedra o de madera y con cascos y escudos, con cuero de guanaco o de chancho del monte, por su mayor dureza.
Profesor Dr. Guillermo Alfredo Terrera. Universidad de Córdoba
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✶ INDICE:
Nota preliminar
Alimentación
Vestimenta
Carácter y Costumbres
Armas y Guerras
Cultura y Pictografías
Caciques entre los años 1530 y 1700
Idioma
Ubicación Geográfica de los Comechingones
Arqueología
Insignias de Poder o Tokis Líticos
Guardas, Delantales y Cinturones
Cuevas y Alerones
Lo que veían los Comechingones
El Comechingón, el Quichua y el Sánscrito
Provincias y Valles de los Comechingones
Los Cinco Ríos principales de Córdoba
Las expediciones hasta Cabrera, en 1573
Parsifal y sus Viajes a Argentum
El Legado de los Comechingones
Mapa de Córdoba en el año 1590
Bibliografía
Estudiosos que he conocido
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