Obra Poética
Rosalía de Castro
Editorial Bruguera
Colección Libro Clásico
1979
Bilingüe castellano-gallego
Tapa blanda, rústica sin solapas
325 páginas
Estudio preliminar, selección y traducción de Benito Varela Jácome
Impreso en Barcelona (España)
✶ ESTADO: 9/10. Muy buen estado.
Tapa con detalles de uso y marcas. Desgastes generales mínimos por paso del tiempo.
✶ INTRODUCCIÓN
Semblanza de Rosalía de Castro: La producción rosaliana ocupa un primer plano en la poesía peninsular, por su densidad lírica, hondura humana, recursos estilísticos, renovación métrica. El nacimiento y la infancia dolorosa de Rosalía de Castro condicionan algunas tensiones dramáticas de su obra. Pensemos en su silenciado nacimiento en Santiago de Compostela, la madrugada del 24 de febrero de 1837; en el bautizo humilde del mismo día, en la capilla del Hospital Real, como «hija de padres incógnitos» (1); en su crianza, sin el insustituible calor materno, con la fiel sirvienta María Francisca Martínez, en Ortoño...
Ya reconocida, vive con su madre doña María Teresa de Castro y Abadía, en Padrón y, desde 1850, en Santiago. Ignoramos la clase de instrucción que recibió Rosalía, pero tenemos noticias de sus tempranas preocupaciones
del mar bravío, el color local, el paisaje desolado de plantas, agostadas por el torbellino de arena, están desbordados por el clímax romántico de la acción: el misterio que rodea el nacimiento de los protagonistas; la muerte violenta de Fausto, llena de resonancias del Werther, de Goethe; el cinismo y la maldad del pirata Alberto Ansó, que nos hace pensar en el héroe de Byron, en Walter Scott, en Cooper; el desesperado suicidio de Esperanza...
También es un prototipo de héroe romántico el Flavio de la segunda novela rosaliana. Su introversión, su temperamento exaltado, su ardiente imaginación, le empujan a una situación semejante al Obermann de Senancourt; pero ya dentro del río, decidido al suicidio, el contacto con la realidad del agua que crece en torno a su cuerpo, el canto acompasado del mirlo, le impulsan hacia la orilla, obedeciendo a una fuerza que le manda vivir (8).
La tipología de Flavio parece repetirse en el protagonista-narrador de El primer loco (9). Luis, excéntrico, visionario, fluctúa «entre lo real y lo fantástico, entre lo absurdo y lo sublime». Además, el mundo invisible, impalpable, gira también aquí, de una forma misteriosa, alrededor del protagonista.
Es muy distinto el enfoque de la novela corta, Ruinas (10). La autora trata de reflejar una realidad observada, de recrear unos personajes verdaderos, dentro del ambiente pueblerino padronés, con una exacta estratificación social y unas inclemencias invernales que provocan las tan conocidas inundaciones del valle. Abundan los brochazos realistas, como éste, referente a la muerte de uno de los protagonistas: «Un día le hallaron muerto en medio de un camino real, con los pies casi despedazados, el pecho hinchado, y la boca llena de espumosa sangre».
✶ INDICE:
ESTUDIO PRELIMINAR
Semblanza de Rosalía de Castro
Novelística rosaliana
Una estratificación social madrileña
La obra poética de Rosalía: cronología
Valoración de Cantares gallegos
a) temática de Cantares gallegos
b) algunos recursos estilísticos
c) versificación
Significación de Follas novas
a) el dolor, la saudade y la nada
b) poesía social
c) viudas de vivos
d) una nueva estética
e) versificación
En las orillas del Sar
a) tensiones humanas
b) alusiones sociales
c) renovación estilística
d) innovaciones métricas
Nuestra edición
Bibliografía
OBRA POÉTICA
I. CANTARES GALLEGOS
Nasín cando as prantas nasen
Cantan os galos pra o día
Un repoludo gaiteiro
Quixente tanto, meniña
Campanas de Bastabales
Adiós, ríos; adiós, fontes
Eu ben vir, estar o moucho
Airiños, airiños, aires
Pasa, río, pasa, río
Castellana de Castilla
Castellanos de Castilla
Cómo chove miudiño
II. FOLLAS NOVAS (Hojas nuevas)
Vaguedás
Tal coma as nubes
¡Follas novas!, risa dame
Unha vez tiven un cravo
Cando ún é moi dichoso, moi dichoso
Xa nin rencor, nin desprezo
¡Silencio!
¡Do íntimo!
¡Adiós!
Na catedral
Cada noite eu chorando pensaba...
¿Quen non xime?
Negra sombra
A xusticia pola man
Amigos vellos
Estranxeira na sua patria
¡Padrón!... ¡Padrón!
¿Por qué, Dios piadoso?
¡Soia!
A disgracia
Na tomba do xeneral inglés sir John Moore
Tembra un neno no pórtico húmido
As viudas dos vivos i as viudas dos mortos
¡Pra Habana!
¡Terra a nosa!
Tecín soia a miña tea
¡Cómo venden a carne no mercado
Eu levo unha pena
No é de morte
No craustro
Teño un niño de tolos pensamentos
¿Por qué?
De soidás morríase
Coa pena ó lombo
III. EN LAS ORILLAS DEL SAR
Orillas del Sar
Era apacible el día
Una luciérnaga entre el musgo brilla
Candente está la atmósfera
Margarita
Sedientas las arenas
Los tristes
Los robles
Alma que vas huyendo de ti misma
Unos con la calumnia le mancharon
En su cárcel de espinos y rosas
Era la última noche
¡Volved!
Camino blanco, viejo camino
Aún parece que asoman tras del Miranda altivo
Nos dicen que se adoran la aurora y el crepúsculo
Una sombra tristísima, indefinible y vaga
Las canciones que oyó la niña
La canción que oyó en sueños el viejo
Cuando sopla el Norte duro
De la vida entre el múltiple conjunto de los seres
Quisiera, hermosa mía
En mi pequeño huerto
A la sombra te sientas de las desnudas rocas
Sólo el humano espíritu al rodar desquiciado
En los ecos del órgano o en el rumor del viento
Santa Escolástica
Dicen que no hablan las plantas, ni las fuentes, ni los pájaros
Del mar azul las trasparentes olas
Los que a través de sus lágrimas
La palabra y la idea... Hay un abismo
Las campanas
Justicia de los hombres, yo te busco
Sed de amores tenía, y dejaste
Una cuerda tirante guarda mi seno
Al caer despeñado en la hondura
Desde los cuatro puntos cardinales
Aún otra amarga gota en el mar sin orillas
Glorias hay que deslumbran, cual deslumbra
¡Oh, gloria!, deidad vana cual todas las deidades
