Cuentos de Chamico
Conrado Nalé Roxlo
Editorial Vorágine
1953
Tapa blanda, rústica sin solapas
184 páginas
Ilustraciones de Lino Palacio
Impreso en Buenos Aires (Argentina)
✶ ESTADO: 9/10. Excelente estado.
Desgastes menores por paso del tiempo.
✶ SINOPSIS:
Chamico fue el seudónimo humorístico de Conrado Nalé Roxlo, una de las figuras más versátiles de la literatura argentina del siglo XX. Nalé Roxlo nació en Buenos Aires en 1898 y murió en la misma ciudad en 1971. Escribió poesía, teatro, cuentos, guiones, biografías y literatura para chicos, pero una parte muy viva de su circulación llegó por ese otro nombre, más ligero y popular, con el que publicó relatos humorísticos en diarios y revistas durante muchos años.
El nombre Chamico separa, sin romper del todo, dos zonas de una misma obra. Por un lado está el Nalé Roxlo poeta, autor de El grillo, Claro desvelo y De otro cielo, también el dramaturgo de La cola de la sirena, Una viuda difícil o El pacto de Cristina. Por otro aparece Chamico, más cerca del cuento breve, la sátira de costumbres, el diálogo rápido y la observación de personajes comunes, una doble firma que le permitió moverse entre registros distintos sin abandonar algo que ya estaba en su escritura: una mezcla de ternura, ironía y oído para el habla cotidiana.
Los textos de Chamico tuvieron una presencia fuerte en el periodismo. Nalé Roxlo trabajó en redacciones, colaboró en diarios y revistas, dirigió publicaciones humorísticas como Don Goyo y también estuvo vinculado al suplemento literario de Crítica. Buena parte de esos relatos después pasó al libro: Cuentos de Chamico apareció en 1941, El muerto profesional en 1943, Cuentos de cabecera en 1946, y más tarde vinieron Mi pueblo, Sumarios policiales y El ingenioso hidalgo, entre otros títulos donde el seudónimo siguió funcionando como una marca reconocible.
El humor de Chamico no depende solo del chiste sino que además trabaja con situaciones mínimas, confusiones, pequeños absurdos, voces populares, burocracias, oficios, miedos, vecinos, animales, médicos, comisarios, pueblos y personajes que parecen salir de una conversación escuchada al pasar, y en esos cuentos suele haber una mirada piadosa, incluso cuando la escena se vuelve ridícula. Chamico se burla, pero no aplasta a sus personajes, sino que los mira con una cercanía que evita la caricatura cruel y deja ver algo más humano detrás de la comicidad.
Chamico no fue apenas una firma secundaria de Nalé Roxlo ni un descanso frente a su obra poética y teatral, sino el espacio donde trabajó una forma de humor argentino hecha de lenguaje, ritmo oral y observación social, sin necesidad de grandes mecanismos. Sus cuentos guardan una Buenos Aires y un país reconocibles por los detalles: la solemnidad de ciertos discursos, las torpezas de la vida pública, la picardía, la ingenuidad, la ceremonia absurda de lo cotidiano. En ese registro, Nalé Roxlo encontró una manera más libre de escribir y también una entrada muy directa al lector común.
✶ INDICE:
Noticias de ultratumba
Por qué muchas personas no figuran en el último censo
El hombre y la máquina
Los psicoanalistas de salón
Mi primer contacto con un revólver
En torno a las mudanzas
Un fin de año inolvidable
Desventurada y dulce aventura con una dama desconocida
Aventuras burocráticas
Estrategia conyugal
El álbum de la tía Angélica
De la influencia del teatro clásico en la edificación, el matrimonio y la natalidad
Recuerdos de infancia: un domingo en el zoológico con el tío Andrés
Carnavales de antaño o una historia de condes
Una aventura en la Martinica, o el poder de la imaginación de Pericles
Lord Byron y mi tío Alfredo
Una cobranza accidentada
En la consulta del doctor
Verídica historia del buzo seco
Una mujer de carácter o el fénix del matrimonio
Las sierras de Córdoba vistas de reojo o ¡agua va...!
La cocinera de Molière
Las loterías y el jardín zoológico
Carta de una amiga de provincias
Los terribles dramas de la maffia
El primer S. O. S.
La conspiración
Don Teotimo Pajarango, caballero distraído
Conrado Nalé Roxlo (1898-1971)