✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴
$19.05 USD
10% de descuento pagando con Transferencia
Ver más detalles
1 en stock
Entregas para el CP:
Medios de envío
Calcular
No sé mi código postal

Los poetas argentinos cantan al Libertador

AA.VV.

Editorial Kraft

Colección Comisión Nacional Ley 13.661

1950

Tapa blanda, rústica sin solapas

184 páginas

Impreso en Buenos Aires (Argentina)

 

✶ ESTADO: 9/10. Muy buen estado.

Faltante de sobrecubierta original.

 

✶ SINOPSIS:

¡Prodigioso destino el de nuestra poesía! Apenas nacida recibe el don maravilloso de una Patria nueva, que "se levanta en la faz de la tierra", y le ofrece como tema de inspiración EL HEROÍSMO DE SU PUEBLO y las hazañas de sus próceres. ¡Prodigioso destino, en verdad, porque desde los primeros años de la Patria, sus poetas le cantan con la valiente voz de la epopeya!

El pueblo mismo es el primer motivo de sus cantos; pero muy pronto surge la figura excelsa en la que ha de encarnar la idea de una patria libre. Se revela el Patricio y el Libertador: aparece en la escena americana, entre el humo de los combates y los gritos de triunfo, el General José de San Martín.

Los poetas de la Revolución celebran a ese héroe extraordinario, prudente al mismo tiempo que audaz, en cuyo carácter se alían como en el bronce de una estatua las virtudes opuestas de Aquiles y de Ulises, la dureza y la dulzura, como si el prócer americano fuese una síntesis de aquellos paladines homéricos.

El estilo clásico de Esteban de Luca, de Fray Cayetano Rodríguez y de Vicente López y Planes conviene para cantar a este guerrero que vence la montaña a fuerza de trabajo y sobriedad, verdadera figura de Plutarco, cuya grandeza moral iguala a su genio estratégico y cuyo sacrificio cívico no es menos glorioso que sus grandes batallas campales.

Pero la visión plena de este héroe no pudieron tenerla los poetas de la primera hora, cuya voz se apagó antes que la estrella de San Martín brillara con la luz definitiva. Por eso es que en sus versos exaltaron tan sólo al creador y al jefe de un ejército victorioso.

Tampoco, excluyendo a Andrade, los poetas del romanticismo, demasiado absortos en las guerrillas de las facciones políticas, descubrieron la grandeza de este hombre, que, después de asegurar la emancipación sudamericana, pues sin Maipú no hubiera habido Ayacucho, súbitamente se sacrifica y se destierra por propia voluntad, para no comprometer ni dilatar el triunfo definitivo, aunque sean otras manos las que recojan los laureles que a él se debían.

Al correr del tiempo, la gloria de San Martín ha ido creciendo y acrisolándose. Sus hazañas han sido cantadas en variedad de metros y de estilos. Pero no es injusto decir que, como al sol, ningún poeta ha logrado mirarlo de frente. El esplendor de su personalidad de guerrero y de civil ha deslumbrado y excedido a todos, y aunque muchos se han aproximado a él en alas de la inspiración, todavía ha de venir el que llegue a abarcarlo en su grandiosa plenitud.

Y es que la figura del prócer, después del eclipse parcial con que la vio por muchos años la incomprensión y el recelo de los politiqueros, que no creen en la grandeza aunque la tengan delante de los ojos, se transfiguró en el fuego de sus propias virtudes, hasta alcanzar los rasgos casi religiosos del Héroe Máximo, artífice y medida de un pueblo.

Cuando un personaje de la historia alcanza esta sublime jerarquía, se convierte en venero inagotable de inspiración.

Por eso, el libro que ahora publicamos, efemérides poéticas del Libertador, desde los días de Maipú hasta la época actual, en que su Patria, renovada y engrandecida por la Revolución peronista, honra a su arquetipo, puede ofrecerse como un incentivo a los poetas de mañana, para que lo estudien y lo abarquen en su enorme grandeza.

La visión que hoy tenemos de San Martín crecerá aún más, junto con el pueblo argentino, "la máxima creación sanmartiniana", al decir de Perón; de ese pueblo que aprendió en su silencioso ejemplo, la lección de la dignidad y del desinterés, la fe en la justicia, que siempre llega para los que han sido rectos y leales.

¡Prodigioso destino el de nuestra poesía! Apenas nacida recibió el don maravilloso de una Patria nueva, y de un héroe incomparable cuya gloria se agranda al paso de los siglos; en la medida en que se agiganta el pueblo que hoy, en el centenario de su tránsito a la inmortalidad, lo reconoce como esencia y prefiguración suya y lo une a todos sus triunfos, como creador de su Patria y de su alma.

 

✶ INDICE:

Prólogo

La batalla de Maipo, por Vicente López y Planes

A la victoria de Chacabuco, por Esteban de Luca

A la heroica victoria de los Andes, por Juan Ramón Rojas

A la libertad de Lima, por fray Crisóstomo Lafinur

La Municipalidad de Buenos Aires al general don José de San Martín, por fray Cayetano J. Rodríguez

La jornada de Maipo, por el Pbro. José Agustín Molina

Brindis, por Bernardo de Vera y Pintado

Soneto, por el Pbro. Bartolomé Muñoz

A la libertad de Lima, por Juan Cruz Varela

El cigarro, por Florencio Balcarce

El nido de cóndores, por Olegario V. Andrade

San Martín, por Olegario V. Andrade

A San Martín, por Gervasio Méndez

Chacabuco y Maipo, por Luis N. Palma

A la estatua de San Martín, por Jorge Mitre

Al ejército de los Andes, por Adán Quiroga

San Martín, por Leopoldo Díaz

El viaje eterno, fragmento, por Joaquín Castellanos

Ante los restos del general San Martín, por Carlos Guido y Spano

Maipo, por Martín Coronado

Granaderos a caballo, por Leopoldo Lugones

La retirada de Moquegua, por Rafael Obligado

A San Martín, por Enrique E. Rivarola

Los granaderos, por Basilio B. de Charras

Independencia, por Julián de Charras

José de San Martín, por Diego Fernández Espiro

Los granaderos, por Belisario Roldán

La epopeya, por Ataliva Herrera

El héroe, por Ricardo Rojas

Oración al Libertador don José de San Martín, por Ismael Moya

Al pino de San Lorenzo, por Fernández Moreno

San Martín (“Los grandes pastores”), por Ernesto Mario Barreda

Romance de la entrada triunfal en Lima, por Arturo Capdevila

Romance de los sesenta granaderos, por Alfredo R. Bufano

Oda al general San Martín, por Ignacio B. Anzoátegui

Un niño y San Martín, por César Fernández Moreno

El Libertador, por Francisco Luis Bernárdez

 

Viñeta de Alejandro Sirio reproducida en esta edición