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Dibujos toscanos y umbros del primer Renacimiento

AA.VV.

Ediciones De Luca

1980

Tapa blanda, rústica sin solapas

183 páginas

Tamaño 20x20

Profusamente ilustrado

Impreso en Italia

 

✶ ESTADO: 9/10. Excelente estado.

Desgastes menores por paso del tiempo.

 

Reproducido en esta edición

 

✶ SINOPSIS:

Escasos son los dibujos que se conservan de los artistas italianos antiguos, de fines del Duecento a la mitad del Quattrocento. Los diseños de aquellas épocas son de gran rareza, por lo que Ugo Procacci en un libro que es el fruto de una larga dedicación al esclarecimiento del tema de los frescos y las sinopie, sugiere la idea de que estas últimas fueron en realidad los dibujos de los maestros primitivos, porque estima como hecho curioso que cuando se abandona la práctica de la sinopia, crece el número de los dibujos sobre papel o pergamino, y no porque estos soportes ya fueran escasos o considerados artículos de lujo en los momentos anteriores inmediatos. La sinopia es el color ocre rojo que usaban los fresquistas para delinear sobre el revoque grueso los esquemas generales de la composición y los detalles de las figuras y elementos más importantes. Sobre este primer revoque se aplicaba la segunda capa más fina, la cual debía recibir la pintura definitiva al fresco. Hoy se acostumbra llamar sinopia a ese dibujo preparatorio, es decir que el nombre del material utilizado se ha extendido al procedimiento técnico. Durante el corriente siglo, la restauración de numerosas pinturas murales italianas ha puesto en evidencia las sinopias subyacentes y la habilidad de los técnicos peninsulares ha permitido separar las dos capas de revoque, posibilitando la comparación del diseño de base y su realización definitiva. Gracias a ello podemos admirar una cantidad de diseños originales de anónimos maestros trecentistas o de pintores como Nardo di Cione, Spinello Aretino, Masolino da Panicale, Bicci di Lorenzo, Fra Angelico, Paolo Uccello, Andrea del Castagno, Benozzo Gozzoli, Mino da Fiesole y Luca Signorelli.

De algunos de estos artistas se poseen dibujos sobre papel, como los pocos auténticos que guardan de Paolo Uccello los Museos de los Oficios y el Louvre, no obstante saberse por Vasari que a la muerte del pintor los herederos hallaron cofres repletos de estudios. La figura de Giovanni Acuto, dibujo preparatorio para el monumento ecuestre pintado en Santa María del Fiore, el Guerrero a caballo, que lo fue para uno de los combatientes de la Batalla de San Romano de la Galería de los Oficios, los estudios de mazzocchii, el cáliz, etcétera, dan la pauta de las búsquedas de Paolo di Dono, artista de genio sutil y caprichoso, según lo calificó Vasari.

El mismo Aretino al ocuparse de Ghiberti no vacila en estampar estas líneas: «Los dibujos de Lorenzo son de una belleza y un relieve admirables, como se puede juzgar por un Evangelista y algunos otros en claroscuro que conservamos en nuestro libro de dibujos». Buen conocedor era Vasari, pues debe tenerse en cuenta que él fue uno de los primeros coleccionistas sistemáticos de dibujos y además uno de los fundadores de la Academia florentina del diseño (1563).

En sus Vidas, al comenzar a tratar el tema de la pintura, escribe: «El dibujo, padre de nuestras tres artes, Arquitectura, Escultura y Pintura, como proviene del intelecto, envuelve un juicio universal de las cosas y se traduce en una forma o una idea de la naturaleza, exacta en todas sus medidas. De ahí que el dibujo conozca la proporción que guarda el todo con las partes y las partes entre sí y con el todo; esto no se aplica únicamente al cuerpo humano y al de los animales, sino también a las plantas, edificios, esculturas y pinturas. De este conocimiento nace cierto concepto y opinión que, después de elaborado en la mente, pasa a ser expresado con las manos o sea, mediante el dibujo. Por lo tanto, se puede decir que el dibujo no es otra cosa que una aparente expresión y materialización del concepto que está dentro del ánimo del artista y del que provoca en quienes lo contemplan».

A propósito de este texto, André Chastel observó que el Renacimiento florentino, después del Quattrocento, orientado en el sentido de la naturaleza y la experiencia, llegaba con Vasari a una doctrina en la que la forma era asimilada a la idea, sin que se tuviera la impresión de una contradicción. A partir de León Bautista Alberti, a quien se debe la primera definición moderna del dibujo, los florentinos influidos por el neoplatonismo llegan a la conclusión de que forma estética, noción abstracta y contorno gráfico no eran distintos.

La selección de dibujos de tan calificados maestros que gracias a la gentileza de las autoridades italianas, especialmente el señor Embajador Uberto Bozzini y el señor Consejero Cultural Giuseppe Palmieri puede ofrecer a sus amigos el Museo Nacional de Bellas Artes, servirá de testimonio veraz acerca de las enormes posibilidades artísticas que caben cuando la técnica, la sensibilidad y el intelecto se dan simultáneamente en el individuo creador. Adolfo Luis Ribera (Director)

 

Reproducido en esta edición

 

PRESENTACIÓN

De «Emporium » 1907

Arte retrospectivo. Los dibujos de antiguos maestros en la Galería Corsini. Una exposición de antiguos diseños es siempre una bella fiesta de arte y uno de los más refinados goces para los amantes inteligentes y no insensibles a la belleza. La actual exposición organizada por el «Gabinetto Nazionale delle Stampe», en el Palacio Corsini continúa la serie de exposiciones afortunadas de estampas que el benemérito Gabinetto ha inaugurado desde hace algunos años y que el público ha saludado con fervor y entusiasmo.

Los riquísimos tesores poseídos por la histórica colección son hechos conocer más intensamente y más fácilmente y cada una de estas exposiciones trae nuevas sorpresas a los simples curiosos y también a los estudiosos. La exposición presente, organizada con gusto genial por el director del Gabinetto Prof. Hermannin contiene una bella serie de dibujos de los siglos XV y XVI. El «Gabinetto Nazionale delle Stampe» tan rico para ser considerado el más importante de Italia y uno de los mejores de Europa no es igualmente rico en lo referente a dibujos, pero sin embargo no pocos de gran importancia y de no común valor, dignos de ser comparados con los más conocidos de las mejores colecciones y merecedores de ser lo más de lo que lo son actualmente. La personalidad de tantos diversos Maestros se revela en los dibujos con caracteres tan enérgicos y tan significativos que parecen a menudo la más viva y la más genuina manifestación de una personalidad. Tienen a menudo una tal frescura de imágenes que son espejo tan vivo, un eco tan fiel de la fantasía del artista, que muchas veces representan la figura artística en modo más rápido, más completo, más interesante que con las obras mayores necesariamente confundidas con mucho más largo estudio y en las cuales tanto ardor de fantasía, tanta fuerza de emociones se ha ido perdiendo por el camino.A. J. Rusconi

Estas notas de A. J. Rusconi comentan una exposición de antiguos Maestros en la Galería Corsini, organizada por el director F. Hermannin en el lejano 1907.

A distancia de setenta años se tornan tan actuales que quien escribe no ha podido leyéndolas sustraerse al deseo de repetirlas como presentación de la muestra análoga, preparada ahora, por la profra. Enrica Beltrame Quattrocchi, que me ha indicado, transcribiéndolo, el artículo de Rusconi.

Sobre la huella de las tradiciones el «Gabinetto Nazionale delle Stampe» continúa su actividad expositora en actual sede de la Villa de la Farnesina, donde, del Palacio Corsini, fue transferido en 1950. Y continuará en la futura sede del Palacio Poli en la Fontana de Trevi, en el cual el «Gabinetto Nazionale delle Stampe» vivirá su nueva realidad como «Istituto Nazionale per la Grafica», que lo ve unificado con la «Calcografia Nazionale».

Los programas de estudio están siempre en pleno desarrollo y se van realizando gracias al entusiasmo de los jóvenes reclutas de historiadores del arte, empeñados en investigaciones de trabajo con investigadores de alto nivel (1977 «Dibujos florentinos 1560-1640 de las Colecciones del Gabinetto Nazionale delle Stampe» dr. S. Prosperi Valenti Rodinó; 1978 «Dibujos de Pietro da Cortona y Ciro Ferri» dr. María Giannattasio; gracias a la intervención de estudiosos extranjeros (1977 «Rubens y el grabado» prof. Didier Bodart; 1978 «Carlo Maratti grabador» prof. Paolo Bellini); gracias también a la colaboración con la Universidad (1978 «Imágenes del Veronés» prof. Paolo Ticozzi).

Estudios que llevan a un siempre más profundo conocimiento del real valor de las obras conservadas en las Colecciones del «Gabinetto Nazionale delle Stampe», sean del Fondo Corsini, sean del Fondo Nacional.

Cada vez el argumento elegido para una exposición que se vale del resultado de estos estudios constituye un catálogo. Catálogos que se tornan los catálogos de las Colecciones del Instituto. Clausurada la muestra quedan como instrumentos de trabajo para una consulta aún fuera de la sede del Instituto puesto que ofrecen, además de todos los datos históricos, críticos y técnicos un atento estudio del papel y de las filigranas presentes en las hojas de los dibujos y de los grabados, y la reproducción de todas las obras estudiadas con la de las relativas referencias.

La muestra actual «Dibujos toscanos y umbros del primer Renacimiento» es también el resultado de un estudio serio, inteligente y profundo, realizado con amor por la profra. Enrica Beltrame Quattrocchi, con absoluta dedicación, con competencia y con sensibilidad. La estudiosa en el curso de su trabajo ha llegado a intuír felizmente nuevas atribuciones de algunas obras y a precisar datos de aquéllas que se presentaban dudosas.

Un estudio altamente comprometido: las hojas elegidas figuran entre las más antiguas de las colecciones y son precisamente obras de artistas activos desde 1450 a 1530. Son hojas que, aún siendo conocidas por haber sido estudiadas en diferentes oportunidades, son presentadas por primera vez en la sucesión de su contexto histórico-artístico: tema perfil cuanto más sugestivo de la creación gráfica toscana y umbra del Renacimiento.

Sentimientos de gratitud para el Ministro de los Bienes Culturales y Ambientales, On. Dario Antoniozzi, para el Subsecretario de Estado Senador Giorgio Spitella, para el Jefe del Gabinete Dr. Guglielmo Triches, para el Presidente de la Academia «Nazionale dei Lincei» Prof. Antonio Carelli y para el Canciller Dr. Giuseppe Roglia.

Un cordial agradecimiento a los funcionarios de la Oficina Central de los Bienes Ambientales, Arquitectónicos, Arqueológicos, Artísticos e Históricos: Dr. Carlo De Taranto, Dra. Rosetta Mosco Agresti, Dra. María Grazia Benini, por el amable interés hacia las manifestaciones de este Instituto.

Por este trabajo tan comprometido pero igualmente estimulante y rico de emociones, llevado a término con pasión y humildad quedo reconocida a la profra. Beltrame Quattrocchi, a quien deseo aquí agradecer.

Con ella agradezco por intermedio de la dra. S. Prosperi Valenti Rodinò a todo el personal que, en los diferentes sectores, ha colaborado generosamente para la realización de la muestra con el amor de siempre. María Catelli Isola

 

Reproducido en esta edición