✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴
$20.96 USD
10% de descuento pagando con Transferencia
Ver más detalles
1 en stock
Entregas para el CP:
Opciones de envío
Calcular
No sé mi código postal

Lira Romántica Suramericana

Luis M. Baudizzone (compilador)

Editorial Emecé

Colección Buen Aire

1942

Tapa dura

110 páginas

Tapa: viñeta de Luis Seoane

Impreso en Argentina (Buenos Aires)

 

✶ ESTADO: 9/10. Muy buen estado.

Tapa, lomo y contratapa deslucidos por paso del tiempo. Por dentro, en excelente estado.

 

✶ LOS ROMÁNTICOS:

El romanticismo corrió por América con la fuerza de un destino. En las luchas por la Independencia, los próceres habían tenido una actitud premonitoria del romanticismo, pero los poetas que cantaban sus hechos seguían invocando en ayuda de su plectro al Júpiter de los mil disfraces procreadores. Así Juan Cruz Varela, el poeta máximo de nuestra Revolución, escribía la infaltable Oda Descended hacia mí, Númen del canto Mi verso irá por cuanto Febo dora Del Austro a los Triones... para festejar las lanzas gauchas de Ituzaingó; mientras Vicente López y Planes enumeraba prolijamente los dioses del Olimpo para exaltar el milagro civil del cruce de los Andes. Toda la poesía de nuestra Revolución —por ejemplo la compilada por editores más patriotas que críticos en “La Lira Argentina”— resulta así prosopopéyica y falsa, con los solos respiros de los donaires de Hidalgo y las payasadas del gauchifraile Castañeda.

Pero apenas sonó sobre el mundo latino el “clarín visionario”, los poetas americanos se lanzaron apasionadamente a la aventura romántica. Comenzó la época del POETA, cuando todo debía y podía expresarse líricamente. “Las flores, el cielo, la mujer, la naturaleza, la tradición histórica, los recuerdos en fin, hijos del silencio, entraron como colorido en el pincel del poeta” (J. M. Gutiérrez). Fué el tiempo feliz de los versos en los abanicos, cuando se escribía en el álbum de una joven lúgubres tiradas hablando de la muerte y de la vida; cuando José Mármol recitaba, y luego publicaba, este poema: En la Tumba de Un Niño Montevideano No miró sino lágrimas y duelo Y a rogar por su PATRIA se fué al cielo... Tan hermoso era ser poeta, que en serlo hallaba la raíz de su felicidad un Presidente de República: Feliz el que ha nacido Al mismo tiempo médico y poeta... La Musa Romántica llegó a nuestras tierras —primero por Hugo y Byron, luego por Espronceda— y aquí reinó más despóticamente que en parte alguna. Por obra y gracia de los poetas, el romanticismo llegó a ser, más que una actitud estética o política, un modo de vivir y hasta de morir.

Pero nuestros románticos, a fuerza de maldecir la retórica clásica, se quedaron a veces sin ninguna; confiaron excesivamente en su doméstica espontaneidad, y fué así que apenas dejaron obra perdurable. Cuando las generaciones de fin de siglo comenzaron a gustar el elixir de Darío, consideraron al romanticismo criollo como una enfermedad tropical, cercana al paludismo, que atacaba a los hombres incapaces de romper sus versos de adolescencia. Se perdonó a los románticos invocando “la extrema juventud de las naciones americanas” y solamente razones de patriotismo justificaron su supervivencia en antologías escolares.

Pero hoy los releemos y la emoción surge de nuevo fresca y continua. Primero, porque tuvieron el mérito de los fundadores. Gracias a ellos, los artistas empezaron a mirar el dintorno de nuestro continente: el gaucho, el indio y el negro, la montaña, la pampa y el río oceánico fueron por primera vez, en boca de los románticos, algo más que simples palabras. No importa cuál haya sido el origen del romanticismo: su expresión americana surge como propia de estas tierras, de fuerte vocación poética.

Y, además, fueron poetas. El verso hermoso salta de sus poemas con frecuencia reconfortante, y cada uno de ellos pudo decir —el verso es de Mármol— Yo me voy más allá de mis años con tranquila certidumbre. El día que, cumpliéndose un decir de Pedro Henríquez Ureña, se publique una antología de versos, —no de poemas— se podrá hombrear a nuestros románticos con los mejores que cantaron en el renacimiento del siglo XIX.

L. M. B.

 

 

BREVES NOTAS SOBRE LOS POETAS INCLUIDOS EN ESTA “LIRA”

- ARGENTINA

ESTEBAN ECHEVERRIA (Bs. Aires, 1805 - Montevideo 1851). Vivió en Francia de 1825 a 1830, participando en los movimientos políticos y literarios románticos. A su vuelta publicó en Buenos Aires su primer obra poética de importancia, ELVIRA O LA NOVIA DEL PLATA (1832), una de las primeras —cronológicamente— obras románticas en verso publicadas en nuestro idioma. Fundó la ASOCIACIÓN DE MAYO, inspirada en las ideas de Mazzini y Lamennais, redactando su programa y sus propósitos, publicados con el nombre de DOGMA SOCIALISTA. En 1839 emigró a Montevideo, donde residió hasta su muerte. Fué amigo y maestro de J. B. Alberdi y su pensamiento tuvo profunda influencia en todo el grupo de emigrados argentinos. La primera edición de sus OBRAS COMPLETAS fué hecha por J. M. Gutiérrez (Ed. Casavalle. V ts, 1874) y existen numerosas ediciones de sus obras políticas y poéticas.

JOSÉ MARMOL. Buenos Aires (1817 - 1871). Publicó en Montevideo —a donde había emigrado en 1840— la mayor parte de sus obras: su famosa novela AMALIA (1.ª parte, 1851); EL PEREGRINO (Cantos I, II, III, IV, 1847); EL CRUZADO (drama, 1851, estrenado en 1842), etc. Sus poesías más famosas son las imprecaciones contra Rosas, en especial la escrita con motivo del 25 de Mayo de 1843 (“Miradlo, sí, miradlo! No veis en el Oriente”, etc.). Sus OBRAS POÉTICAS circulan en varias ediciones (por ej. Maucci. Bs. As. 1903); las dramáticas en las OBRAS POÉTICAS Y DRAMÁTICAS edit. por Ch. Bouret, II ed. 1882. Hay numerosas ediciones populares de AMALIA.

- BRASIL

ANTONIO GONCALVES DIAS (1823 - 1864). Se le considera como el padre de la poesía brasileña y su Y YUCA PIRAMA, publicado íntegramente en esta lira, ha sido señalada como la más perfecta poesía escrita en portugués (Bilac). Hijo de una “cafusa” (mestiza de negro e india) llegó a tener un profundo conocimiento del problema indio, publicando diversas obras sobre temas de la especialidad, entre ellas un DICCIONARIO DE LA LENGUA TIMBÚ (Leipzig, 1858). Sus obras poéticas son PRIMEROS CANTOS (1848); LEONOR DE MENDOZA (Drama, 1847); SEGUNDOS CANTOS (1848); SEXTILLAS DE FRAY ANTÓN (1848); ÚLTIMOS CANTOS (1851); LOS TIMBIRAS (Cantos I y IV, 1857), etc. Para un panorama del romanticismo brasileño, véase ANTOLOGÍA DOS POETAS BRASILEIROS DA FASE ROMÁNTICA, de M. Bandeira (Ed. Ministerio de Educação e Saúde, II ed. Brasil 1942).

- COLOMBIA

JOSÉ EUSEBIO CARO (Ocaña, 1817 - Puerto Cabello 1853). Gran admirador de Byron incorpora, junto con su compatriota Arboleda, la influencia inglesa al romanticismo americano. Su primera obra importante, LARA O LOS BUCANOS, de evidente corte byroniano, apareció en 1834. Sus OBRAS POÉTICAS fueron publicadas por su hijo, el poeta Miguel A. Caro, en 1873 (Bogotá). Sus POESÍAS fueron reeditadas por la Colección Clásicos Castellanos (Madrid, 1885).

JULIO ARBOLEDA (1817 - 1861). Conoció profundamente la literatura inglesa durante sus estudios, cursados en Londres. Activo partícipe en las luchas políticas colombianas, dejó su obra dispersa, y la principal —GONZALO DE OYÓN— en manuscritos que solo fragmentariamente se salvaron. Las POESÍAS DE JULIO ARBOLEDA aparecieron en 1883 editadas por don Miguel A. Caro. Existe una reedición de Garnier Hnos., París, 1890.

- VENEZUELA

JOSÉ A. MAITIN (1804 - 1874). Conjuntamente con los poetas colombianos, representa la rama byroniana del romanticismo suramericano. Sus OBRAS POÉTICAS DE J. A. M. aparecieron en Caracas, 1851.

ABIGAIL LOZANO (1821 - 1866).

JUAN RAMON YEPES (1822 - 1881).

JOSÉ ANTONIO CALCAÑO (1827 - 1894).

- URUGUAY

JUAN CARLOS GOMEZ (Montevideo, 1820, Buenos Aires 1884). Influido por los románticos argentinos, aparece como un epígono de estos, con quienes se identifica estética y políticamente al extremo de trasladarse a Buenos Aires después de Caseros y aquí residir hasta su muerte. Sus POESÍAS fueron publicadas en Buenos Aires, 1892.

ALEJANDRO MAGARIÑOS CERVANTES (1825 - 1893)

Figura en esta LIRA ROMÁNTICA solamente la primera generación romántica suramericana, a la que se ha fijado el primer cuarto del siglo XIX como fecha aproximada de nacimiento. Encabezándola, transcribimos los ensayos de Echeverría, primera —en nuestra América— y agudísima exposición de los principios estéticos del romanticismo.

 

✶ INDICE:

- Los Románticos

- Breves notas sobre los poetas incluídos en esta “LIRA”

ESTEBAN ECHEVERRIA

ESTUDIOS LITERARIOS

- Fondo y Forma en las obras de imaginación

- Esencia de la Poesía

- Clasicismo y Romanticismo

- Reflexiones sobre el arte

- Estilo, Lenguaje, Ritmo, Método Expositivo

POESIAS:

ESTEBAN ECHEVERRIA

- La Diamela

- La Cautiva (El desierto)

JOSE MARMOL

- Al Plata

ANTONIO GONÇALVES DIAS

- Y-Juca-Pyrama

JOSE EUSEBIO CARO

- El hacha del proscripto

JULIO ARBOLEDA

- Gonzalo de Oyón (El caballo)

JOSE ANTONIO MAITIN

- Canto Fúnebre (Fragmento)

ABIGAIL LOZANO

- A la Noche

JUAN RAMON YEPES

- La Ramillettera

JOSE ANTONIO CALCAÑO

- El Ciprés

JUAN CARLOS GOMEZ

- Te asusta mi existencia, el mar en que navego

ALEJANDRO MAGARIÑOS CERVANTES

- Ondas y Nubes

 

 

Colección Buen Aire