Poncho
Álvaro Yunque
Editorial Plus Ultra
Colección Juvenil
1975
Tapa blanda, rústica sin solapas
115 páginas
Impreso en Buenos Aires (Argentina)
✶ ESTADO: 9/10. Excelente estado.
Sin detalles
✶ SINOPSIS:
Poncho, publicado por Álvaro Yunque en 1938, pertenece a esa zona de su obra en la que la literatura para chicos y jóvenes no aparece como refugio amable ni como entretenimiento inocente, sino como una forma de mirar de frente la pobreza, la humillación y la lealtad. La primera edición salió en Buenos Aires por Editorial Claridad con el subtítulo otros barcos de papel; después tuvo ediciones independientes, entre ellas la de Editorial Futuro en 1959 y la de Plus Ultra en 1974, señal de una circulación sostenida dentro de la literatura juvenil argentina.
El libro cuenta la historia de un chico pobre, Poncho, y de su perro, que lleva el mismo nombre. Viven en un mundo de conventillo, trabajos precarios, hambre, deudas y enfermedad, un mundo que Yunque no atenúa ni vuelve pintoresco. El perro es para el chico compañía, orgullo, defensa, casi una forma de dignidad. Desde esa relación, narrada con una sencillez muy firme, el relato arma algo más que una historia sentimental entre un niño y un animal: arma una novela corta sobre la necesidad, sobre lo que se pierde cuando la miseria obliga a sacrificar lo único propio, sobre la fraternidad de barrio y sobre la violencia con que el dinero ordena las relaciones entre grandes y chicos.
Dentro de la obra de Yunque, Poncho se entiende bien si se la pone junto a sus otros libros de infancia y arrabal. No trabaja con personajes ejemplares ni con moralejas limpias. Trabaja con chicos que mienten, roban, se defienden, se ayudan, padecen el mundo adulto y aprenden demasiado temprano lo que son la crueldad y la injusticia. Esa materia, en Yunque, nunca está tratada desde arriba. Viene de la literatura social de Boedo, de una escritura que prefirió la calle antes que el adorno, y que hizo de los desposeídos, de los trabajadores y de los chicos pobres el centro de su mirada.
Poncho conserva por eso un tono muy particular. Tiene ternura, pero no blandura. Tiene emoción, pero no busca enternecer por medios fáciles. Lo que conmueve no es un golpe de efecto, sino la precisión con que Yunque deja ver el hambre, la vergüenza, el apego y la solidaridad infantil. El resultado es un libro breve, muy duro en algunos tramos, escrito con una claridad que lo vuelve accesible y, al mismo tiempo, mucho menos ingenuo de lo que su lugar dentro de la literatura juvenil podría hacer suponer.
✶ EXTRA:
Fue bautizado como Arístides Gandolfi, quedó en la historia de la literatura como Álvaro Yunque, el seudónimo que había elegido para firmar las obras que escribió.
Años más tarde, ya con la familia instalada en Buenos Aires, el futuro autor ingresó al Colegio Nacional Central y, en 1908, comenzó a cursar la carrera de Arquitectura en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires. Tras mucho tiempo dedicado a la formación académica en ese ámbito, Gandolfi Herrero decide abandonar esos estudios y comenzar a sumar experiencia en el área periodística.
Así fue como, en 1922, se suma como colaborador al diario anarquista La Protesta y participa como director del suplemento literario del periódico socialista La Vanguardia y de la revista Rumbo. Por ese entonces, también militó desde el periodismo en Campana de Palo, Claridad y Los Pensadores.
Dos años después, el argentino debutó como escritor con Versos de la calle, su primer libro publicado, y sumó a su trayectoria colaboraciones para los diarios La Nación, Crítica, La Prensa y diversos medios uruguayos, de Rosario y de La Plata.
Zancadillas, Barcos de papel, Nudo corredizo, Espantajos, Ta-te-ti, Bichofeo, Los animales hablan, Descubrimiento del hijo, Cobres de dos centavos, Poemas gringos, La O es redonda, Tutearse con el peligro, La barra de siete ombúes, El amor sigue siendo niño, La poesía dialectal porteña y Hombres en las Guerras de las Pampas son algunos de los títulos que conforman la extensa obra literaria de este reconocido autor que sufrió la censura en épocas de dictadura argentina, periodo en el cual sus libros fueron prohibidos y quemados.
Escribió obras de teatro para adultos y también para niños, muchas de las cuales fueron publicadas o estrenadas y el guion de la película La intrusa dirigido por Julio Saraceni. Sobre uno de sus cuentos Rodolfo Blasco dirigió el filme La madrastra en 1960. En base a su obra Barcos de papel se realizó la película del mismo nombre en 1963, dirigida por Román Viñoly Barreto. Falleció el 8 de enero de 1982 en Tandil, provincia de Buenos Aires.
.jpg)