| 1 cuota de $40.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $40.000,00 |
| 2 cuotas de $23.898,00 | Total $47.796,00 | |
| 3 cuotas de $16.593,33 | Total $49.780,00 | |
| 6 cuotas de $9.460,67 | Total $56.764,00 | |
| 9 cuotas de $7.035,56 | Total $63.320,00 | |
| 12 cuotas de $5.920,00 | Total $71.040,00 |
| 1 cuota de $40.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $40.000,00 |
| 2 cuotas de $23.744,00 | Total $47.488,00 | |
| 3 cuotas de $16.254,67 | Total $48.764,00 | |
| 6 cuotas de $8.990,67 | Total $53.944,00 | |
| 9 cuotas de $6.573,33 | Total $59.160,00 | |
| 12 cuotas de $5.383,33 | Total $64.600,00 |
| 3 cuotas de $17.044,00 | Total $51.132,00 | |
| 6 cuotas de $9.386,67 | Total $56.320,00 |
| 3 cuotas de $17.221,33 | Total $51.664,00 | |
| 6 cuotas de $9.454,00 | Total $56.724,00 | |
| 9 cuotas de $7.074,22 | Total $63.668,00 | |
| 12 cuotas de $5.793,67 | Total $69.524,00 |
Exposición de la Poesía Uruguaya: desde sus orígenes hasta 1940
Julio Casal (compilador)
Editorial Claridad
Colección Biblioteca de Escritores Uruguayos
1940
Tapa dura (reencuadernado)
768 páginas
Compilación, clasificación y presentación de Julio Casal
Impreso en Montevideo (Uruguay)
✶ ESTADO: 9/10. Muy buen estado.
Encuadernación con desgastes y detalles (ver fotos). Hojas amarillentas/tostadas.
“La guía telefónica de la poesía uruguaya”,
según frase ocurrente de Rodríguez Monegal.
✶ PROPÓSITO
Existen buenos motivos para hacer una severa selección literaria, pero no faltan tampoco, para hacer otra indulgente y comprensiva de muchísimos nombres que la primera recusaría y que en estricto juicio, siempre que a ello presidiera un criterio ponderado y ecuánime, tendrían solo por cargos de figurar en ella por su ausencia, mereciendo por esto mismo el olvido. Así es como las palabras dichas de boca, una vez no propias y emisoras de multitud de otras, vuelven a cierto término, sin que por eso dejen de tener su eco, ya que no perdurable en los tiempos, durable en el suyo. Lo que es bastante para hacer mencionables los nombres de los que las pronunciaron, a virtud solo de que no estuvieron esas palabras absolutamente privadas de alcance, como para que no se las estime entonces dignas de ser impresas. Por otra parte, afirma cuidado el autor, en el propósito que lo mueve a componer esta "Exposición de la Poesía Uruguaya", casi inevitablemente inclusiva de toda persona literaria, así como obras, con plausible motivo, o sin él, lo son también, por una razón que si no omite del todo declarar aquí, lo hace solo rápidamente, acaso por no acertar a dar de ella una definición terminante, y esta razón sería algo así como un cierto deber de reconocimiento y aun de obligación piadosa para todo el que escribe y mueve entre sus dedos la ligera, aunque a veces temerosa herramienta de una pluma. Todo escritor representa en resolución, un esfuerzo espiritual, casi siempre desinteresado de suyo, nunca en absoluto perdido, que vale a quien lo realiza, tanto como realizarse a sí propio y ponerse a la vez en comunión con otros espíritus. Quien escribe se desensimisma y desdobla a sí propio, mirándose en lo hecho, al par que hace que se desdoble y desensimisme algún otro. Y esto, si no es el hecho mismo de la conciencia con su presupuesto de sujeto y objeto, de contemplador y cosa contemplada, es algo imitativo de ello, y no debe estimársele como del todo inútil y privado de sentido, así como se dicen que no lo son las preces automáticamente recitadas. Quien en tales trabajos se pone, es hombre de alguna manera advertido, trata según su posibilidad de ser menos nesciente y zafio que el resumen medio de los humanos, aun cuando este esfuerzo deba infelizmente tenerse por espurio y sujeto a caución, por lo menos en sus tres cuarta partes y en la gran muchedumbre de los casos.
Si se entiende por Antología, una selección de valores, esta no lo sería, ni tendría motivo para serlo. Nosotros hemos querido dar una "Exposición de la Poesía Uruguaya", haciendo que pase en estas páginas ante los ojos del lector, todo lo que el país ha tenido de alguna significación. Hay en este libro, poesía, con gran seguridad poca, y versos, con no menos seguridad, muchos.
En un documento que pretende haber su carácter histórico, o para ser más llanos, simplemente cronológico, no habría razón de olvidar los nombres de los que, si no engrandecieron el patrimonio de nuestra literatura, actuaron en épocas que el autor, en cuanto a poeta, estaría obligado a silenciar, y aun en el deber de preterir, pero que, como simple hombre, contraído a hacer algo de esta naturaleza, recoge más que escoge sin reserva alguna ulterior.
...Que a fin de cuentas, desvelos de almas, de almas vulgares o de elección, y desvelos nunca insospechadamente sinceros de almas que se toman una a otras — y Dios sabe con cuanto engaño por dechados — son todas las palabras. Porque la imitación de sí mismo es difícil, si no imposible — y casi habría que ver en esto un misterio que veda a cada cual su propia y directa revelación — no queda otro partido en cuanto a esto que conformarse a la imitación de otro.
Véase pues que esta obra no ha sido concebida para una minoría.
Julio Casal (1889-1954)
De serlo, nos sería lícito usar de la prerrogativa de la parcialidad y aun de los fueros de la pasión para ser justos. Y con creces de pena sabemos que no podríamos ir entonces más allá de algunos pocos nombres, diez a lo sumo, si hubiera estado en nuestro ánimo realizar algo que en buena parte mereciera llamarse Antología. Con un criterio de estricta selectividad y dejándonos llevar de nuestras preferencias, nuestro escamondar aquí, no hallaría término que fuese lo bastante lejano, y convertiría este volumen en uno de esos cuadernos para amigos, de limitadísima edición.
Confiamos en el gusto y en la comprensión poética que hay o es de desear que haya en todo lector. El sabrá guiarse a través del laberinto retórico y sonreir al cabrilleo artificioso, desviar juiciosamente su atención de todo aquello disipable en el tiempo, mirando indulgentemente a muchos de los que albergamos aquí, vestidos de desecho, lo que no es poco, en las grandes y no por mal notadas, frecuentadísimas ropavejerías literarias.
El garabato sin valor destaca la presencia de la línea terminante y decidida. A veces como en el cantar de Nietzsche, hemos tenido que ser blandos y demasiado generosos. Nuestro hastío de tanta especiosa palabrería, nos ha acercado hasta los temperamentos pobres, vulgares si se quiere, que nos mostraban la desafinada, pero espontánea vibración de sus vidas.
Esta "Exposición de la Poesía Uruguaya" quiere ser orgánica y clara y poner en obra lo que se propone: dar a conocer lo que entre nosotros tuvo vida poética, sin detenernos a eliminar mucho de lo que ofende con su colorido irrisorio y ociosos intrincamientos de palabras, porque es ineludible contar desde el punto de vista de la historia literaria, aun con el escritor menos significativo, siempre y cuando no esté del todo destituído de gracia. Pues es casi ateniéndose a lo que significa en su literalidad y sentido propio la voz Antología, por lo menos respecto de lo que se revisiona en esta obra, que el autor ha concebido su plan y lo lleva a efecto. Colección de flores, a título de tales y no con ningún otro, van en ella gran copia de los versos inclusos. Que así como entre las naturales y de Dios, las hay en profusión, con apenas un ápice de aroma y de belleza, y sin casi más virtud que cierta vistosidad y lucimiento y alguna euritmia de sus partes, del mismo modo en las literarias, que lo son metafóricamente hablando. Entiéndase entonces que es solo atendiendo a su "historicidad" y no a su mérito, dando desde luego lo actual como pretérito — y qué cosa habrá que no lo sea — que figuran en esta obra muchos de los versos que van a leerse o a no leerse en ella.
La poesía habrá de perdonarnos. Sabe ella que este libro, aparte de salvarse y dar solvencia de sí por la presencia de unos cuantos poetas de rara virtud y de probada identidad, aspira a dar una visión, que más que reflejar los únicos valores poéticos, pueda servir de guía a los que deseen conocer todo lo que en poesía fué creado, producido o perpetrado en el Uruguay. JULIO J. CASAL.
.png)
