| 1 cuota de $16.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $16.000,00 |
| 2 cuotas de $9.559,20 | Total $19.118,40 | |
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| 6 cuotas de $3.784,27 | Total $22.705,60 | |
| 9 cuotas de $2.814,22 | Total $25.328,00 | |
| 12 cuotas de $2.368,00 | Total $28.416,00 |
| 1 cuota de $16.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $16.000,00 |
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| 9 cuotas de $2.629,33 | Total $23.664,00 | |
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| 3 cuotas de $6.888,53 | Total $20.665,60 | |
| 6 cuotas de $3.781,60 | Total $22.689,60 | |
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| 12 cuotas de $2.317,47 | Total $27.809,60 |
La grieta
María Elena Dubecq
Editorial Ediciones Fígaro
Colección Biblioteca Novelas de Hoy
1975
Tapa blanda, rústica con solapas
140 páginas
Dedicado y firmado por la autora
Impreso en Buenos Aires (Argentina)
✶ ESTADO: 9/10. Excelente estado.
Desgastes mínimos por paso del tiempo.
✶ SINOPSIS:
Con inquisitiva curiosidad, casi periodística, hemos indagado a María Elena Dubecq acerca de su quehacer literario. Nos detenemos ante los umbrales de su vida consciente, es decir, ante el descubrimiento de su propio yo frente a la alteridad del mundo, ese más acá y más allá que impulsa a la comunicación intensa. Sus primeras palabras en esa tierna encrucijada, fueron para asombrarse, para llamar, para testimoniar la necesidad de ternuras humanas. No había culminado su primera década existencial, cuando empieza a escribir a eso de los siete años, la crónica de una criatura y sus animalitos, ilustrada por ella misma. En esa precoz experiencia enraiza, quizá, su vocación de imaginera, pero con una imaginería donde lo real se intuye con mayor fuerza y contundencia.
Colaboró en revistas colegiales, y en 1956 inaugura el ciclo de sus trabajos serios con audiciones pedagógicas: “La Escuela del Aire”, por L.R.A., Radio Nacional. Se inicia paralelamente como crítica literaria en la Revista “Criterio”. En 1958 hace su entrada en “La Prensa”, con un cuento que define una actitud muy suya de admiración por los personajes fuertes, capaces de asumir el peso de lo real, y al mismo tiempo revela su amor por la tierra, el horizonte abierto, los grandes espacios vírgenes, donde las criaturas parecen más vitales.
En 1964 obtuvo el Primer Premio Subsidio del Fondo Nacional de las Artes con su libro de Cuentos “HERA”, acerca del cual ha manifestado Manuel Perrou: “María Elena Dubecq ha logrado en su primer libro lo que otros no consiguen en varios volúmenes y en años de trabajo: la posesión de un estilo personal. No tiende a asombrar; “HERA” evoca la naturaleza con intuición poética, dotándola de líneas, de color y de peso, para que sea el fondo normal de la aventura dramática de sus personajes”.
En 1969 publica la pieza en tres actos “LA MUJER Y EL ARBOL”, finalista en un concurso teatral. Dice de este libro el crítico Arias Sallofet: “Un propósito altamente constructivo alienta en “LA MUJER Y EL ARBOL” de María Elena Dubecq. Esta es tal vez su condición plausible que la separa del resto de las obras que encaran o encararon temas similares”.
En 1967 obtuvo por “BARRICADA”, obra teatral en tres actos, la Cinta Bienal de Teatro, otorgada por A.S.E.S.C.A. (Asociación de Escritores y Publicistas Católicos). En 1969 el Jurado de la Sociedad Argentina de Escritores compuesto por Angélica Bosco, Emilio Zollezi y Bernardo Verbitsky, le otorgan la Faja de Honor por su libro de Cuentos “JUEGOS DE VIDA Y MUERTE”, que Ulises Petit de Murat juzga así: “María Elena Dubecq se sitúa entre los buenos representantes del género que cuenta entre nosotros con un venero creativo tan rico. Sabe su oficio y lo practica con una convincente energía, con algo de rotundo que siempre se apodera de nuestro ánimo y lo mantiene en suspenso”. También en 1969 obtuvo el Primer Premio Subsidio del Fondo Nacional de las Artes por su libro de Cuentos “LA CUEVA”.
En 1972 mereció la Cinta Bienal de A.S.E.S.C.A. por su ensayo “AUTORIDAD Y VIOLENCIA”. Ese mismo año aparece su primera novela, “LOS IMPONDERABLES”, que Syria Poletti critica diciendo: “Está narrada con viva, lúcida y profunda participación en el drama de sus protagonistas. En su afán de rescatar valores, María Elena Dubecq trata de rescatar también la palabra, de devolverle su papel de vaso comunicante. Y eso, porque fundamentalmente en la concepción narrativa de María Elena Dubecq, en la concepción que impregna su estética, late un sentimiento ético asumido con pasión y rigor al mismo tiempo”. —Me siento cumplida como creadora —nos expresa María Elena Dubecq— en el reconocimiento que de mi trabajo hacen amigos que considero modelos acabados de las letras argentinas. Marco Denevi ha manifestado: “Siempre me ha parecido porque la conozco a ella y porque he leído sus obras, que la pasión, la imaginación, la inteligencia, y la sensibilidad de María Elena Dubecq son tan poderosas que las palabras con que se expresan quedan un poco rezagadas, como impotentes para seguir a María Elena en un vuelo vertiginoso, audaz y libre que ella emprende por sí misma y que el quieto lenguaje lógico es incapaz de acompañar al mismo diapasón”. Llegamos así a este libro, su Novela “LA GRIETA”. Ediciones FIGARO inaugura con ella su Biblioteca Novelas de Hoy, en la certidumbre de llevar a los lectores que siguen a María Elena Dubecq por su prestigio en las letras argentinas de las jóvenes promociones, y al público en general, una obra que ha de marcar un hito en el acontecer novelístico de la actualidad nacional, porque no es simple resplandor de luminosa promesa, sino fulguración resplandeciente de una concreción definitiva.
Con talento, María Elena Dubecq proyecta en “LA GRIETA” como un haz de luz sobre el escenario crudo y frío de la realidad, las claridades de su imaginación para iluminar con calidez humana las frustraciones, angustias, sueños y esperanzas de sus criaturas cuyos destinos transcurren y se entrelazan en un ajedrez trazado con dosificada intriga y delicioso psiquismo. Si cabe llamar muñecos a sus personajes diríase que la autora los impregna de vida interior y por los hilillos invisibles de esa vida crepitante, erizada de deseos de vivir y de no vivir (que no son deseos de morir), es por donde ella los maneja como un experimentado marionetista. Además es del caso destacar en esta obra un caudal considerable de conocimientos humanos que evidencian una cultura humanística exquisita y acendrada. Enriquece con ello la autora su valioso aporte a las letras argentinas, de suyo apreciable a juzgar por su estilo y su riqueza de matices expresivos que destellan como fontana inagotable en su prosa vibrante e incisiva.
