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La ralea

(La Curée)

Emile Zola

Editorial Edaf

Colección Biblioteca de Bolsillo

1968

Traducción de M. Fernández Dios

Tapa blanda, rústica sin solapas

338 páginas

Ilustraciones de Serny a color

Impreso en Madrid (España)

 

✶ ESTADO: 9/10. Muy buen estado.

Señales de uso; la tapa presenta un pliegue vertical marcado, visible al reverso, sin pérdida de papel.

 

✶ SINOPSIS:

La Curée, publicada en castellano con títulos como La ralea y La jauría, es la segunda novela de Los Rougon-Macquart, el ciclo de veinte volúmenes en el que Émile Zola reconstruyó la historia de una familia durante el Segundo Imperio francés. El personaje que enlaza el libro con La fortuna de los Rougon es Aristide Rougon, hijo de Pierre y Félicité Rougon, que deja Plassans para instalarse en París. Allí adopta el apellido Saccard y participa en los negocios abiertos por la transformación urbana de la capital.

La acción comienza en los últimos años del Segundo Imperio y retrocede luego hasta la llegada de Aristide a París, poco después del golpe de Estado de Luis Napoleón Bonaparte en diciembre de 1851. Su hermano Eugène, cercano al nuevo gobierno, le consigue un puesto en la administración municipal, desde el cual accede a información sobre las calles que serán abiertas y los terrenos afectados por las expropiaciones. Saccard utiliza esos datos para comprar propiedades, intervenir en operaciones de indemnización y construir una fortuna cuyo volumen resulta difícil de separar de sus deudas. La riqueza que exhibe depende de una sucesión constante de préstamos, maniobras y nuevos negocios.

El París de la novela es el de las reformas dirigidas por Georges-Eugène Haussmann, prefecto del Sena entre 1853 y 1870. La apertura de grandes avenidas exigía demoler barrios enteros, expropiar inmuebles y reorganizar el valor de los terrenos. Zola encontró en esas obras una imagen material del régimen: la ciudad aparece cortada y ofrecida a los especuladores, que conocen de antemano el recorrido de las nuevas calles o consiguen aumentar artificialmente las indemnizaciones. Saccard no contempla la transformación desde afuera. Su ascenso económico depende directamente de ese proceso.

La otra historia del libro se concentra en Renée, la segunda esposa de Saccard, y en Maxime, hijo del primer matrimonio de su marido. Renée pertenece a una familia de antigua posición social, pero ha ingresado en el mundo de Saccard mediante un casamiento arreglado que resuelve una situación familiar comprometida y proporciona al especulador el capital que necesita. Rodeada por el lujo de su residencia próxima al parque Monceau, lleva una vida de vestidos, recepciones y paseos por el Bois de Boulogne. La relación que establece con Maxime introduce dentro de la familia la misma confusión que gobierna los negocios de Saccard: las personas, los vínculos y las propiedades quedan sometidos a un intercambio continuo.

Zola construyó la historia de Renée sobre una relación reconocible con Fedra. La propia novela hace explícita esa filiación cuando Renée y Maxime asisten a una representación de la tragedia de Racine y ella escucha en escena la confesión amorosa de Fedra a Hipólito. Sin embargo, el mundo de La Curée no conserva la gravedad de la tragedia clásica. Maxime ha crecido entre modas, conversaciones mundanas y diversiones, mientras que Renée intenta escapar del hastío mediante una experiencia que rompa los límites de su vida. La referencia a Fedra establece una distancia entre el lenguaje trágico y una sociedad en la que incluso la transgresión termina absorbida por los intereses familiares.

Los espacios interiores participan de ese desplazamiento. El hôtel particulier de los Saccard, cargado de mármoles, telas y dorados, expone una fortuna reciente que necesita hacerse visible. En su invernadero, la vegetación tropical crece bajo una temperatura artificial y forma un ambiente separado de la ciudad. Allí se desarrolla una de las escenas centrales entre Renée y Maxime. La exuberancia de las plantas prolonga la sensualidad de los personajes, pero también presenta ese lujo como una forma de crecimiento forzado, sostenido por el dinero y apartado de cualquier medida.

El título francés pertenece al vocabulario de la caza. La curée es la porción de vísceras o partes inferiores del animal abatido que se entrega a los perros después de la persecución; en sentido figurado, designa la disputa voraz por los beneficios de una victoria. En la novela, la presa es París, atravesada por las demoliciones y repartida entre empresarios, funcionarios y propietarios. La imagen también alcanza a Renée, cuya fortuna es utilizada por Saccard para mantener sus operaciones. Los personajes ocupan alternativamente el lugar de quienes participan del reparto y el de aquello que puede ser repartido.

Ninguno de los títulos castellanos reproduce por completo ese sentido. La jauría desplaza la atención hacia los perros que se precipitan sobre la presa y conserva la idea de una voracidad colectiva, pero deja afuera la porción disputada y el momento del reparto. La ralea se aleja de la imagen de caza y presenta a los personajes como un grupo humano degradado. Esta última forma tuvo una circulación prolongada en castellano y fue la elegida por el Centro Editor de América Latina para su edición argentina de 1969, traducida por Fina Warschaver. La traducción de Esther Benítez, publicada por Alianza y posteriormente por Alba, lleva el título La jauría.

Zola escribió la novela en 1870, aunque las consecuencias de la guerra franco-prusiana, la caída del Segundo Imperio y la Comuna de París retrasaron su publicación. La Cloche, diario republicano en el que colaboraba, comenzó a ofrecerla por entregas el 29 de septiembre de 1871. El folletín llegó hasta el comienzo del cuarto capítulo y se interrumpió el 5 de noviembre, después de que el fiscal de la República convocara a Zola y objetara el contenido de la obra por razones de moralidad. No se trató de una prohibición judicial formal: el escritor y el periódico suspendieron la publicación para evitar un proceso que podía comprometer la continuidad del diario.

En el prólogo fechado el 15 de noviembre de 1871, Zola respondió que su propósito había sido registrar dentro de la historia del Segundo Imperio lo que llamó “la nota del oro y de la carne”. La primera edición en volumen apareció en París el 17 de febrero de 1872, publicada por Albert Lacroix. Zola volvió sobre el texto y preparó una edición revisada para Georges Charpentier, que salió el 14 de octubre del mismo año y quedó como versión definitiva. La interrupción del folletín formó parte desde entonces de la historia de una novela que examinaba un régimen ya desaparecido, pero cuya ciudad, sus fortunas y sus formas de circulación del dinero permanecían a la vista.

 

Emile Zola