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Historia del descubrimiento y conquista de América

Francisco Morales Padrón

Editora Nacional

Colección Mundo Científico - Serie Histórica

1963

Tapa blanda, rústica sin solapas

473 páginas

Mapas y reproducciones en b/n

Impreso en Madrid (España)

 

✶ ESTADO: 9/10. Muy buen estado.

Desgastes generales menores. Varias páginas subrayadas con lápiz.

 

Reproducida en esta edición

 

PROCESO DESCUBRIDOR

No es necesario explicar el contenido y la finalidad de este libro. Su título concreta la materia, y nosotros añadiremos que con él se intenta ofrecer un texto de estudio y una lectura agradable. Sin perder la base científica, se ha pretendido ser ameno, y sin llegar a lo farragoso, se ha querido dejar constancia de los principales hechos del hallazgo, exploración y primeros tiempos hispánicos de América.

Creemos que aun en nuestros días no se cuenta con una obra amplia, seriamente cimentada, que exponga los comienzos de la historia de España en el Nuevo Mundo. Sin olvidar que ella, advertimos, fué algo más que las capitulaciones, batallas, campamentos, guazabaras y muertes que siempre nos brindan los libros. El dominio hispano fué también amor. Fué fundaciones, fué acción civilizadora, fué mestizaje... Constituyó los cimientos de lo que vino y se dió después. Fácil y breve de enunciar, pero difícil de llevar a cabo y extenso en su trascendencia.

Antes de proseguir haciendo aclaraciones o consideraciones, cabría dilucidar el significado que le damos a la palabra descubrimiento y luego más adelante, a conquista.

La idea sobre descubrimiento geográfico y el concepto descubrimiento a secas no son generalmente aclarados. Descubrimiento acostumbra a confundirse con el de invención, siendo corriente leer que la Antigüedad inventó a América, pero que Colón la descubrió. Hay, pues, una diferencia que conviene aclarar de entrada. ¿Cuál es esta diferencia? Entendemos que descubrimiento supone acto o hecho de desvelar o destapar—descubrir—una realidad cubierta o tapada, preexistente, ajena al hombre y desconocida; en tanto que la invención—no en sentido técnico—viene a ser una idea existente en el hombre, pero no en la naturaleza por el momento. Por eso es por lo que se ha escrito—Ebner—que los antiguos inventaron al Nuevo Mundo; es decir, que con su imaginación lo crearon suponiendo su existencia. Y por eso mismo los Reyes Católicos decían al Almirante en agosto de 1494: «Una de las principales cosas por que esto—se refieren al primer descubrimiento—nos ha placido tanto es por ser inventada, principiada e habida por vuestra mano, trabajo e industria». Todo el proceso está sintetizado en esos tres participios de pasado—inventada, principiada, habida—, que no quieren decir otra cosa que Colón, como los antiguos, inventó, es decir, supuso, al Nuevo Mundo, pero no se quedó en eso, sino que lo descubrió. Ambos fenómenos—invención y descubrimiento—son parte de un mismo proceso; la invención emplea elementos conocidos, mientras que el descubrimiento los desvela. Precisamente sobre bases aportadas por el descubrimiento de América el hombre volvió a especular, e inventó la Terra Australis—resto de la geografía clásica: Ptolomeo—que presintieron varios navegantes hispanos del Pacífico —Mendaña, Gamboa, Quirós—, y que James Cook, Gottlieb von Belinshausen y James Ross vinieron a descubrir.

Se nos puede decir que acudiendo a la etimología de las palabras en discusión hallaríamos que el significado es el mismo, puesto que invención procede de invenire, cuyo significado—venir en—no es otro que el de encontrar. Pero la invención en su sentido actual supone una ley, y una especulación previa, siendo algo, como dijimos, que se encuentra en el hombre; en tanto que descubrimiento no es engendro de la imaginación, puesto que supone un hecho singular, que ha estado cubierto, y que el hombre ha destapado.

Demos un paso más. Hemos afinado algo las diferencias e interferencias existentes entre Invención y Descubrimiento, y ahora podemos concretar qué entendemos por descubrimiento geográfico. ¿Es cualquier hallazgo de tierras y mares por el hombre? ¿Consiste en percibir que se está ante un nuevo paisaje? Si fuera así resultaría que aún no ha terminado el proceso de los descubrimientos, ya que en el interior del África, en los casquetes polares o en el corazón de la Amazonía yacen zonas vírgenes no holladas por el hombre. Si así fuera, resultaría también que el proceso de los descubrimientos comenzó en el mismo instante en que el primer hombre y la primera mujer creados por Dios salieron del Paraíso expulsados y comenzaron a vagar por desconocidas tierras.

Es por eso por lo que estimamos que descubrimiento geográfico no es un mero tropezar o un simple hallar nuevos paisajes geográficos. Es, eso sí, el hallazgo de un ignorado horizonte, pero siempre que este hallazgo haya sido preparado por un desenvolvimiento histórico preliminar. Hay, debe haber, en el descubrimiento auténtico una acción histórica previa que explica el descubrimiento. Y hay algo más; el descubrimiento geográfico implica para lo encontrado un cambio total, porque no sólo se va a verificar un sencillo contacto, sino que se llevará a cabo un trasiego de diversos valores que ocasionará la absorción de un mundo por otro. El auténtico descubrimiento geográfico debe tener trascendencia histórica y geográfica.

Ahora bien, hay dos tipos de descubrimiento geográfico: 1) casual, y 2) preparado. Casuales fueron muchos de los hallazgos fenicios, cartagineses, tartésicos, griegos o romanos. Todos estos pueblos encontraron mares, costas y países que ignoraban, y que les obligó a cambiar la concepción geográfica que tenían y hasta el mismo rumbo de la historia. Algunos de estos pueblos incluyeron dentro de sus civilizaciones lo que habían descubierto y aumentaron el espacio de la ecúmene con las naturales consecuencias en todos los órdenes. Pero ninguno de ellos preparó, organizó, descubrimientos puros salvo casos de curiosidad, como la búsqueda de las fuentes del Nilo en tiempo de Nerón. Ninguno de los pueblos de la Antigüedad planeó viajes como lo hicieron las naciones de Occidente en los siglos XIII-XVI. Sus hallazgos fueron casuales. Sin embargo, en el lapsus de la historia antigua se gestaron los ingredientes necesarios para que el mundo ya se decidiera a preparar, organizar, nuevos hallazgos. Surgió entonces el descubrimiento organizado, con bases en una acción histórica previa y con justificación en unas circunstancias que analizamos en el apartado 3.° del capítulo II.

Es preciso fijarle unos principios y finales al proceso de los descubrimientos en general. Sin hablar de precedentes, tal como lo hace la Historiografía positivista, sino de génesis, nos sería factible ahondar en el pasado para llegar hasta las primeras noticias que hablan de actividades descubridoras del hombre. Rehuimos el vocablo precedentes porque él parece ligar ineludiblemente el hallazgo de América con las exploraciones de la antigüedad y medievo. Esto no es así. En la antigüedad y Edad Media se gestaron—génesis—o incubaron una serie de factores que van a determinar el encuentro con América; pero no están en el cercano Oriente o Mediterráneo los precedentes del descubrimiento del Nuevo Mundo. No hace falta remontarse tanto para estudiar el fenómeno descubridor americano. El encuentro con América no tiene sus precedentes en los progresos geográficos de la antigüedad y Edad Media, aunque en esas épocas se efectúan una serie de avances y retrocesos que, vinculados internamente, integran una cadena cuyos eslabones enlazan con los verdaderos precedentes del descubrimiento americano. En las generaciones que se van sucediendo en el litoral del Mediterráneo es posible adivinar una tendencia a mirar hacia el estrecho por donde su mar se comunicaba con el Río Océano. A medida que los marinos llegan a un horizonte, éste huye y se sitúa más lejos: de la pequeña Syrte a Tartesos; de Tartesos a las Afortunadas... En la Edad Media, escribe Humboldt, «esa misma costa de Tartesos, el Potosí del antiguo mundo—semítico o fenicio—conviértese en punto de partida para el descubrimiento de América». La vinculación, pues, entre el proceso de avance que lleva al hombre desde el fondo del Egeo hasta Iberia es manifiesto. El horizonte queda situado en la península Ibérica y en algunas islas atlánticas; más allá no se sabe nada. Pero en ese horizonte se irán gestando los verdaderos precedentes de la gran conquista que aportará el conocimiento del inmenso horizonte americano.

El auténtico antecedente colombino—lejos de profecías a lo Séneca—está en la península Ibérica, cuyos pueblos avanzaron de Norte a Sur y se lanzaron sobre Africa al serles pequeño el tablado peninsular, y, litoral atlánticoafricano adelante, buscaron una ruta que les llevase a la India.

 

Reproducida en esta edición

 

✶ INDICE:

I. Concepto y sistemática

- Proceso descubridor.

- Estructuración del tema.

- ¿Conquista?..., exploración y anexión.

- Cara y cruz del descubridor-conquistador hispano.

- Anexión de tierras y conquista de almas.

- Conquistar es poblar.

II. Del Mediterráneo al Atlántico

- Ciencia y técnica geográfico-náutica del medievo.

- Barcos, tabúes y especias.

- Civilización marítima y urbana. Los vikingos.

- Los vikingos arriban a América sin saberlo.

- Sistemática de las exploraciones por el Atlántico.

- Los portugueses por África.

- Precedentes de la colonización americana.

- La España del Descubrimiento.

- Bibliografía.

III. Del Atlántico al Caribe

- Génesis del plan colombino.

- Fundamentos de la idea del Descubrimiento.

- De Portugal a Castilla.

- Santa Fe: Capitulaciones.

- El origen de los Pleitos colombinos.

- Los hombres de Palos.

- El hallazgo del Nuevo Mundo.

- Las Indias del Almirante y el retorno.

- Bulas y privilegios.

- Resonancia y trascendencia del Descubrimiento.

- El segundo viaje.

- Los primeros problemas indianos.

- Los Tratados de Tordesillas.

- El continente: tercer viaje.

- Incidentes en la Española: Roldán.

- Nuevos gobernantes.

- Bibliografía.

IV. Las expediciones iniciales y el nombre de América

- Juan Caboto, al servicio del Rey de Inglaterra (1497-1498).

- Los portugueses: los Corté Real (1498-1502).

- Paisajes geográficos de los Viajes Andaluces.

- Los viajes andaluces (1499-1503).

- Exploraciones en Suramérica atlántica.

- Los portugueses: Cabral (1500) y el descubrimiento del Brasil.

- Vespucio navega bajo el pabellón de Castilla (1499-1500).

- Vespucio bajo el pabellón lusitano (1501-1502).

- El «Alto Viaje» de Cristóbal Colón (1502-1504).

- La problemática de las exploraciones.

- El nombre de América.

- Los primeros mapas de América.

- Bibliografía.

V. Del Caribe al Pacífico

- La búsqueda del paso.

- La Casa del Océano.

- De la Junta de Toro a la de Burgos.

- La expedición Solís-Pinzón.

- Los primeros grupos en Tierra Firme: Ojeda y Nicuesa.

- El vivero antillano.

- La primera base de expansión en la Española.

- Puerto Rico o Borinquen.

- Colonización de Jamaica.

- Dominio de Cuba.

- Las Indias comienzan a gravitar sobre Castilla.

- Caboto y Ponce de León a la búsqueda del paso.

- Dabaibe y Mar del Sur.

- Balboa y el Océano.

- Bibliografía.

VI. Del Atlántico al Atlántico

- Roces lusocastellanos.

- Solís hacia el mar de su nombre.

- Se completa la costa del golfo mexicano.

- Magallanes.

- Hacia el estrecho desconocido.

- De océano a océano.

- Muerte de Magallanes.

- Navegación laberíntica.

- Primus circumdedisti me.

- Bibliografía.

VII. Comprensión de la conquista

- Justificación de la conquista.

- Las huestes indianas.

- Núcleos y líneas de penetración.

- El encuentro con el mundo indígena.

- Bibliografía.

VIII. Penetración en la Nueva España

- El hombre de la conquista: Cortés.

- De Cozumel a San Juan de Ulúa.

- El pronunciamiento de Veracruz.

- Rumbo al Anahuac: Victoria sobre Tlaxcala.

- La matanza de Cholula.

- Encuentro de dos mundos: Cortés y Moctezuma.

- Situación crítica.

- Huída en la noche triste: Otumba.

- Segunda conquista de Tenochtitlán.

- Organización de la Nueva España.

- Bibliografía.

IX. Adelantados en Yucatán

- Fase inicial de la penetración.

- Los tres Montejos.

- Campaña final (1535-1545).

- Bibliografía.

X. Dilatación de la Nueva España

- Sistemática y precedentes.

- Conquista de Nueva Galicia.

- Las visiones de fray Marcos: Cíbola.

- Alvarado muere en Nueva Galicia.

- Ayllón y Esteban Gómez.

- Las andanzas de Alvar Núñez.

- De Soto y el Mississipi.

- Población de Nueva Vizcaya.

- Nuevo México: Oñate.

- El descubrimiento de las Californias.

- Los conquistadores espirituales: Las Misiones.

- La expansión hacia Alaska.

- Bibliografía.

XI. Doble conquista: La de «la vuelta por Poniente» y la de Filipinas o «Indias de Poniente»

- Los hombres y los barcos de la expedición de Loaiza.

- Queriendo cruzar el estrecho.

- Por el Pacífico.

- En las islas.

- Españoles y portugueses.

- Los últimos años.

- Nueva expedición a Oceanía.

- Filipinas como objetivo.

- El retorno de Urdaneta.

- Conquista de Filipinas.

- Manila, «donde hay nilad».

- Bibliografía.

XII. Exploraciones y asentamientos en la América Central

- Balboa y el Furor Domini.

- Final trágico en una plaza.

- Las expediciones ordenadas por Pedrarias.

- Huestes en Nicaragua y Honduras.

- Continuación de la corriente conquistadora panameña.

- Hacia la tierra del Quetzal.

- La empresa de Cuzcatlán.

- Fin de la conquista hondureña.

- Vázquez de Coronado y otros en Costa Rica.

- Bibliografía.

XIII. La conquista del incario

- La empresa de Levante.

- Capitulación en Toledo.

- Hacia La Viña de Dios.

- El golpe de mano de Cajamarca.

- De Cajamarca al Cuzco.

- Expediciones y fundaciones.

- La penetración en Chile.

- Reacción indígena.

- Período de las guerras civiles.

- Bibliografía.

XIV. Corrientes penetrativas en el Nuevo Reino de Granada

- En son de conquista.

- Un hombre, una expedición, una ciudad y un mito.

- La geografía corre hacia el Sur.

- El Zipa y el Zaque.

- La cita no concertada.

- Prosigue la conquista.

- El capitán de Eldorado.

- Penetración desde Cartagena de Indias.

- Roces jurisdiccionales.

- Belalcázar y Robledo.

- Bibliografía.

XV. Los amazonautas

- Orellana, el tuerto.

- Hatun-Quijos, tierra de la canela.

- Hombres de ojos mongólicos.

- La traición de Orellana.

- El mar y la muerte.

- Veinte años después.

- Dramatis personae.

- Aguirre, el domador de potros.

- Un rey de naipes y un reino en una balsa.

- Tu mínimo vasallo.

- Bajo los arcabuces.

- Bibliografía.

XVI. Chile, Flandes indiano

- Donde se acaba la tierra.

- Dos conquistadores a Chile: Valdivia y De Hoz.

- Valdivia, gobernador de Chile.

- Conjuración española y rebelión indígena.

- Prosigue la empresa.

- Valdivia al Perú.

- Expansión sureña y trasandina.

- El desastre de Tucapel.

- El segundo gobernador de Chile.

- Bibliografía.

XVII. Otras tierras y otros hombres

- La epopeya del Tucumán.

- Ocupación de Cuyo.

- Españoles en Patagonia y Tierra del Fuego.

- La expansión transpacífica desde el Perú.

- Bibliografía.

XVIII. Fundaciones en el Río de la Plata

- Los primeros en llegar.

- Rasgos de la conquista rioplatense.

- El primer adelantado: Don Pedro de Mendoza.

- Ayola e Irala. Abandono de Buenos Aires.

- El segundo adelantado: Alvar Núñez.

- Gobierno de Irala.

- Nuevas directrices conquistadoras.

- El cuarto adelantado: Ortiz de Zárate.

- Bibliografía.

XIX. Españoles y alemanes en Venezuela, Orinoco y Guayana

- Comienzan las fundaciones.

- Carlos I y los Welser.

- Las empresas de los Welser.

- Pactos de 1528.

- Los alemanes y García de Lerma.

- Expediciones de Ambrosio Alfínger.

- Desgraciada entrada de Jorge Hohermut.

- Descubrimientos de Federman.

- Dos hombres: Felipe de Hutten y Juan de Carvajal.

- Fin del gobierno alemán.

- La época plenamente hispana.

- Un mestizo conquistador.

- La ciudad de los tres nombres.

- Orinoco: Diego de Ordás.

- Herrera-Ortal.

- La Guayana y su conquista.

- Cumaná.

- Bibliografía.

 

Reproducida en esta edición