Pintura argentina contemporánea
Pinacoteca del Ministerio de Cultura y Educación de la Nación
María Elena Babino
Ediciones de Arte Gaglianone
Colección Ministerio de Cultura y Educación
1998
Tapa blanda, rústica con solapas
30 páginas
Reproducciones a color. Tamaño: 28x22
Impreso en Buenos Aires (Argentina)
✶ ESTADO: 9/10. Excelente estado.
Sin detalles.
✶ INTRODUCCIÓN:
En arte es difícil decir algo
que sea tan justo como no decir nada.
Wittgenstein
El arte, como vehículo de cultura, no es accesorio ni marginal; así lo pensamos y desde esta perspectiva creemos que se debe abordar nuestro encuentro con las obras. Con esta convicción presentamos la donación de pinturas que pertenecen a Juan Doffo, Ana Eckell, María Luz Gil, Juan Lecuona, Gustavo López Armentía, Zulema Maza, Eduardo Medici, Héctor Medici, Miguel Melcón, Teresa Pereda, Tulio de Sagastizábal y Marino Santa María. Estos artistas contemporáneos, representantes de la generación del ochenta, aportan a la colección del Ministerio de Cultura y Educación de la Nación, junto con cada una de las obras donadas, un sugestivo panorama de la situación del arte en la Argentina.
La obra de arte constituye un territorio de conformación ideológica e instaura un espacio, no sólo para la contemplación, sino esencialmente para la reflexión. Esta reflexión, entonces, debe orientarse a ubicar las obras no sólo como acontecimientos estéticos, lo que constituye ya de por sí un fenómeno singular, sino también como creaciones que contribuyen a desentrañar los resortes que mueven estos agitados tiempos finiseculares, espejos en los que la sociedad imprime su rostro, siempre cambiante.
En la medida en que las obras que aquí se presentan corresponden a las dos últimas décadas, no será difícil advertir hechos que marcaron el campo social de nuestra época y que implican búsquedas compartidas; así, cuestiones tales como la identidad, los fenómenos masivos de comunicación y su influencia en el medio, la revalorización de la memoria y su carácter ético, las relaciones ambiguas entre lo verdadero y lo verosímil, o la aceleración de la percepción del tiempo y las transformaciones culturales que operan en esta aceleración, emergerán sin demasiada dificultad en el análisis de este panorama artístico.
Si bien la diversidad domina por encima de cualquier intento de homologación, diversidad notable en el uso de lenguajes propios, más expresionistas unos, más constructivistas otros, en la recurrencia a la mancha, a la línea, al dibujo mordaz o a la tenue evocación cromática, es notable advertir que a estos artistas los vincula un fuerte compromiso entre ellos mismos y el proceso creador, además de una sorprendente lucidez respecto de la reflexión sobre el arte en general y de su propia obra en particular.
Ellos saben que la obra de arte es también un espacio de conocimiento, de confrontación entre el hombre y su entorno. Saben de la importancia del arte en su dimensión movilizadora e inquietante. No se conforman con una actitud esteticista, complaciente y desarrollada a través de un proceso meramente formal, más bien, en una suerte de ritualización del acto creativo que la conjura, la repelen.
La preocupación obsesiva que tienen por buscar el sentido profundo de la vida y hacer de la obra el emergente disparador de ese dato que acentúa la responsabilidad que asumen como artistas. Su actitud está lejos de aquella otra, autoritaria y opaca, que aparece en la idea del “arte por el arte” y se perfila como el deseo de abordar la obra a través de aquella porosidad que permite vislumbrar el rostro multiforme y ambiguo de la belleza. Belleza en el más profundo de sus significados, abarcadora de lo terrible, lo misterioso, lo sublime y lo maravilloso.
En su actitud vitalista, son operadores de una cierta alquimia que hace de la obra la imagen especular que recibe nuestros deseos, nuestras angustias y también nuestras utopías. Arte como recuperación de algo que en algún momento se rompió, como reparación de la armonía o el paraíso perdido, como, tiene razón Regis Debray, hijo de la Nostalgia y como terror domesticado.
El análisis de las obras que aquí se presentan pretende enmarcarlas dentro del contexto general de las poéticas y formulaciones estéticas que estos artistas representan, pero es consciente de que las afirmaciones que expone suponen, más un estudio problematizador del fenómeno creativo, que la certeza de una interpretación definitiva. Este análisis se nutre también de literatura, aparecen en sus páginas fugaces referencias a Borges, Marechal, Octavio Paz, Bianciotti, porque cree que, en la correspondencia analógica entre las diversas artes, se establece un territorio fértil para la invención.
Los textos que las acompañan saben que interrumpen la inefabilidad de las obras, pero saben también que en el arte contemporáneo la praxis se complementa con el proceso teórico, en una dinámica de influencias recíprocas, es por ello que se permiten reflexionar junto a ellas y tratar de contribuir, de algún modo, a la comprensión del ilimitado escenario del fenómeno artístico.
Lic. María Elena Babino
Conservadora de Patrimonio Artístico
del Ministerio de Cultura y Educación de la Nación
✶ INDICE:
- Autoridades
- Introducción
1- Juan Doffo
Microcosmos/Macrocosmos
2- Ana Eckell
Diario
3- María Luz Gil
Sin título
4- Juan Lecuona
Tarde con dama
5- Gustavo López Armentía
Debajo del puente
6- Zulema Maza
El Salto
7- Eduardo Medici
Sueño de una noche de verano
8- Héctor Medici
Lunas
9- Miguel Melcón
Prometeo
10- Teresa Pereda
Centro Aureo III
11- Tulio de Sagastizábal
La despedida
12- Marino Santa María
Signos Primarios
- Síntesis curricular
