| 1 cuota de $50.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $50.000,00 |
| 2 cuotas de $29.872,50 | Total $59.745,00 | |
| 3 cuotas de $20.741,67 | Total $62.225,00 | |
| 6 cuotas de $11.825,83 | Total $70.955,00 | |
| 9 cuotas de $8.794,44 | Total $79.150,00 | |
| 12 cuotas de $7.400,00 | Total $88.800,00 |
| 1 cuota de $50.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $50.000,00 |
| 2 cuotas de $29.680,00 | Total $59.360,00 | |
| 3 cuotas de $20.318,33 | Total $60.955,00 | |
| 6 cuotas de $11.238,33 | Total $67.430,00 | |
| 9 cuotas de $8.216,67 | Total $73.950,00 | |
| 12 cuotas de $6.729,17 | Total $80.750,00 |
| 3 cuotas de $21.305,00 | Total $63.915,00 | |
| 6 cuotas de $11.733,33 | Total $70.400,00 |
| 3 cuotas de $21.526,67 | Total $64.580,00 | |
| 6 cuotas de $11.817,50 | Total $70.905,00 | |
| 9 cuotas de $8.842,78 | Total $79.585,00 | |
| 12 cuotas de $7.242,08 | Total $86.905,00 |
Fundación en la llanura
Raúl Otero Reiche
Talleres Gráficos E. Burillo
1967
Tapa blanda, rústica con solapas
171 páginas
Ilustración en interior de Jorge Coimbra Ojopi
Impreso en La Paz (Bolivia)
✶ ESTADO: 9/10. Excelente estado.
Desgastes menores por paso del tiempo.
Reproducida en esta edición
✶ PRESENTACIÓN:
La H. Alcaldía Municipal tiene la satisfacción de publicar el libro “FUNDACIÓN EN LA LLANURA”, del poeta Raúl Otero Reiche, que actualmente desempeña la Dirección de nuestro Departamento de Cultura. Dichas composiciones merecieron el Premio Nacional de Literatura el año 1961, premio que compartió con el vate tarijeño Octavio Campero Echazú. Así, al mismo tiempo que cumplo un deber difundiendo una estimable obra de autor cruceño, satisfago el deseo de la crítica nacional, siempre extrañada de no ver impresas en forma conveniente las obras de este escritor que, al recibir por tercera vez el primer premio en los Juegos Florales convocados en diversas oportunidades por instituciones nacionales, se le declaró MAESTRE DEL GAY SABER. Espero que esta edición cumpla los nobles fines de extensión cultural que se ha impuesto la entidad edilicia.
Santa Cruz, diciembre de 1967.
My. Av. Hernán Castro Villazón
ALCALDE MUNICIPAL

Reproducida en esta edición
✶ INDICE:
- Presentación
Los Conquistadores de la selva
La leyenda
Romance histórico
Coronica de Santa Cruz de la Sierra, con prólogo de dos sonetos con Estrambote
Del Capitán Ñuflo de Chaves a René Moreno
Coronica. Relación de Gabriel René Moreno
Canto a Ñuflo de Chaves
Responso al Capitán Ñuflo de Chaves
Centauros en la selva
Jinete en la tormenta
Centauro
Posesión telúrica
El bosque
El misterioso mundo subterráneo
Poema del viento del Sur
Raza y tierra guaraní
Evangelización
Canto al misionero Franciscano
Santa Cruz de la Sierra
Construcción de Santa Cruz de la Sierra
Doña Santa Cruz de la Sierra
Exaltación a Santa Cruz de la Sierra
Fantasía (Misa de domingo)
Medallón
La primera misa en Santa Cruz de la Sierra
Viento del Norte
Bajorrelieve
Portento
Hombre telúrico
Ciudad colonial
La Cachuela
Encuentro del Fundador y el Indio
La Selva
Rumbo a Paitití
El Padre Beni
Nocturno de la Luna, el Río y mi Alma
Romance de la Siringa
Siringa
Poema de la mujer que fundó el Beni
Acta est fabula
CANTO A LA NATURALEZA
Invocación
Septiembre sensual y pródigo
Tragedia en el bosque
Imanes verdes en la Selva
Flora
Tremenda noche
El Poeta
Última ofrenda
CANTO SEGUNDO
Siesta
Caminos y caminantes
El Hombre y el paisaje
Reproducida en esta edición
LA LEYENDA
Desciende por la curva sonora del torrente
la flota del soberbio cacique Grigotá.
Nictálopes pupilas fulguran instantáneas
en el tremante espejo.
Las márgenes se cierran en ángulos de plata.
Rumor de flor. El grito del ave nocharniega
se apaga en los profundos remansos de la sombra.
Parece que las naves derraman el perfume del bosque en el silencio
perlado del torrente.
Los remos ondulantes se escurren como anguilas de luz
entre las manos abiertas en un vuelo de azules lejanías.
Dijérase un conjunto de formas broqueladas
en frías actitudes, el grupo de remeros,
absortos en el mudo paréntesis lunar.
Los últimos guerreros se alejan transportando fantásticos tesoros
de templos y palacios magníficos, construidos
en verdes horizontes, a la hora en que los árboles
se ponen a soñar.
Delante va la luna calmando las tormentas, tendiendo sobre el río
la imagen de la muerte.
Jamás ninguna diosa condujo de tal suerte su séquito inmortal.
No quiso ver la orgía del oro en las ciudades
holladas por los hombres del mar,
no quiso que su raza morena
murmure otras plegarias al pie de otros altares,
y le ordenó a los vientos la destrucción simbólica.
Que allí donde reían miríficas ciudades
se extienda la llanura sin fin
y se alce el bosque y corra la tempestad del río.
Pero el divino embrujo del oro de la luna
quedó flotando en ondas de luz en los palacios
irreales de la selva;
no ha de perderse nunca
mientras el bosque ciña collares de esmeraldas en su cintura verde,
y el corazón reviente claveles en los labios de la Virgen del Sol.
Raúl Otero Reiche
