Hilo de Oro, Hilo de Plata: de letras y cantares infantiles recogidos de la tradición popular hispanoamericana
Rafael Jijena Sánchez (compilador)
Editorial Ediciones Buenos Aires
1940
Tapa blanda, rústica sin solapas
190 páginas
Impreso en Buenos Aires (Argentina)
✶ ESTADO: 9/10. Muy buen estado.
Marca diagonal en tapa. Ejemplar intonso.
✶ PRÓLOGO:
Devolver a los niños de habla española, especialmente a los de América, y de manera particular a los argentinos, lo que en poesía, a través de los siglos y los pueblos, ellos mismos consagraron y difundieron, es lo que nos proponemos con esta selección. Pero como no todo lo que cantan y repiten las voces infantiles es digno de su alma y su destino, hemos creído necesario imponernos algunos límites en la recolección, comenzando por no admitir otras piezas que las anónimas tradicionales, —hecha salvedad de la posible aunque no consentida incorporación de algún cantar culto hecho a la manera popular tradicional—; y entre ellas, sólo las de valor estético y moral. Pero como en el acervo folklórico hispanoamericano hay tanta preclara joya con que se engalana el alma niña de gentes del campo y la montaña, hemos creído oportuno incorporar composiciones que los mayores cantan o repiten, y en las que encontramos un poco o un mucho de ese ritmo, esa voz, y esa lógica sinrazón que hacen el clima de las composiciones auténticamente infantiles, transparentes de gracia mágica, y que lindan a menudo con la más pura e intacta poesía, razón, peso y medida de su perennidad. Alguna que otra vez nos vimos forzados a fragmentar un poema por resultar en su desarrollo, inconveniente a la mentalidad infantil; alguna que otra vez también, a sustituir palabras —muy pocas—, por idéntico motivo.
Valiosas colecciones de cantares y poesías infantiles se han publicado hasta la fecha, en España y América. ¿A qué una más, entonces? Porque en las precedentes, o se atendía al criterio folklórico, sin consideraciones de orden moral y estético, como la obra insigne de D. Francisco Rodríguez Marín, en España, y la admirable de D. Juan Alfonso Carrizo, entre nosotros, por no citar más; o si se cuidaba el aspecto literario no siempre se tenía el mismo cuidado con el espiritual, como en la muy bella de Fernando Llorca: Lo que cantan los niños. Mucho más numerosas que las anteriores, son las formadas con versos de autores conocidos; entre ellas cabe mencionar Risa y sonrisa de la poesía niña y Antología de la Poesía Infantil, de Germán Berdiales y D. Blanca C. de la Vega, respectivamente, en la Argentina; y Antología infantil de la nueva poesía venezolana de R. Olivares Figueroa, en aquella nación. Pero es un hecho, que el pueblo infantil no consagra sino en muy contadas ocasiones, casi ninguna, poesías que no correspondan cabalmente a su mundo interior y a su sentir tradicional; cuando más, les acuerda un tiempo perentorio, como para que destilen el zumo, si acaso lo tienen. Porque el niño es el gran tradicionalista, por oscuro y claro secreto instinto, religioso y poético. Tal vez no se haya observado suficientemente este prodigio del alma tradicional, que han encontrado en él su gran aliado. Por los niños y por los folkloristas han llegado hasta nosotros algunas de las expresiones artísticas y espirituales más puras de la humanidad. Por los niños, principalmente; y de manera casi inadvertida, entre las edades de cinco a diez años, contra la opinión, a menudo, de padres y maestros atentos a pedagogías y experiencias de exportación, que aspiraban a suplantar por versos retóricos e insípidos, llenos de razones lógicas y moralejas, el gracioso y puro cancionero popular. Hoy, gracias a Dios, en cualquier plaza de pueblo o patio de escuela; en cualquier calle o estación de ferrocarril, pueden oírse cantares tradicionales, si un grupo de chicos librados a su espontaneidad se ponen a cantar. Hoy todavía. Y podemos afirmar que será siempre, pues comienza a enderezarse el criterio, y eminentes pedagogos y gobernantes cultos, parecen afirmarse en la sentencia de Menéndez y Pelayo, quien refiriéndose al depósito del cancionero popular decía que es “reintegrador de la conciencia de la raza”.
Una larga y paciente búsqueda a través de las más importantes recopilaciones folklóricas de España y América, paralela a la investigación personal, y la labor de comparación en procura de la versión más adecuada, dando preferencia a las americanas, que a veces superan la matriz, y la universalizan, constituyen los inmediatos antecedentes de esta obra cuyo fin como decíamos al principio, no es otro que restituir a su propio dueño lo mejor de sí, contribuyendo a rescatar para los niños de habla hispánica su tesoro más puro y tierno, entrañable prenda de fraternal unidad. Si en algo lo hemos logrado, quedan satisfechos nuestro desvelo y nuestra esperanza.
Buenos Aires, 19 de marzo de 1940.
✶ INDICE:
- Prólogo
1- ARCO MENOR
A dormir va la rosa
Canción de Cuna
Oraciones
2- COPO DE NIEVE, CAPULLO DE SOL
El Caracol - Los Sapitos.
El Molinero - La Loba.
La Mariposa
Carmelitón - Negro Falucho
Do, Do, Dorita, es mi muñeca - Los patitos
La muñeca
Los maderos de San Juan
Cucú
Una hora duerme el gallo
En el arca de Noé
La hormiguita y Ratón Pérez - Icotea Concha (La tortuga)
Había una vieja
La gallina ciega
La golondrina
Esta era una viejita
Los negritos
El Borreguito
Estaba la niña linda - La Peña
Al olivo subí
Anticu, piticu - Zapatos
Las tres ovejitas
A los verdes prados
Vamos al baile
Vamos a la playa
La Paloma Blanca
Mandarinerinerine
¡Ay, que me duele un dedo!
Trébole
Sol, sol, gi, gi
Mariquita, María
Ratita y minero
Luna, lunera
¡Ay, luna!
Arriba hay una verde oliva
Hola, que me lleva la ola
Arroyo claro
En esta calle
Segaba la niña
¡Que llueva!
¡Agua, San Marcos!
En coche va una niña
Cucuruco mamagallo
La paloma
Una vieja criaba un perrito
Yo tenía un real y medio
Yo tenía diez perritos
El Pitojuan
Mambrú se fué a la guerra
Los serraderos
Al paseíto de oro
A la orilla del Ri—
Se va, se va la barca
Los Meses
Hilo de Oro hilo’i plata
En el medio de la mar
Al pasar por el puente
Ya se van los pastores
Las glorias de Teresa
Vino un ave
3- LA RISA QUE NOS DA
La negra Simona
La pulga y el piojo
4- EL DESTRABALENGÜITANIZADOR
La perra de Parra
El arzobispo - El cielo
La Tablita - Poca capa parda
Los Juncos - Dario Diorio
Francisco - María Chucena
5- HABLAN LOS ANIMALES
Avecillas en Bandada
6- CAMINO DE BELEN
El Nacimiento
Mañanitas al Niño Dios
Ya viene el niñito
7- ARCO MAYOR
Una palomita
Idilio
La Cautiva Cristiana
Las tres Cautivas
Un clavel
Estaba Catalinita
Canto de Bodas
Caballero lindo amor
El prisionero
Las tres hermanas.
La violeta
Donde vas Alfonso Doce
La muerte del príncipe de Portugal
Don Nuño Chaves
Lucas Barroso
Romance de la loba parda
Todos los peces del agua
Cuando salí de mi casa
El arbol deshojado

✶ LA PALOMA:
(Una paloma iba para Chile. Al atravesar la Cordillera, le cayó un “capullo” de nieve en la patita, y ésta se la quemó).
—Nieve ¿por qué sos tan mala?
¿Por qué quemas patita,
patita que siente dolor?
—Más malo es el sol que a mí me derrite...
—Sol ¿por qué sos tan malo?
¿Por qué derretís nieve?
Nieve que quema patita,
patita que siente dolor...
—Más malas son las nubes que a mí me tapan.
—Nube ¿por qué sos tan mala?
Sol que derrite nieve,
nieve que quema patita,
patita que siente dolor.
—Más malo es el viento que a mí me lleva.
—Viento, ¿por qué sos tan malo?
Nubes que tapan el sol,
sol que derrite nieve,
nieve que quema patita,
patita que siente dolor...
—Más malas son las paredes que a mí me atajan.
