Estragos: guía informal de la sed y los sedientos
Osiris Chiérico
Ediciones de Arte Gaglianone
Colección Unión Carbide
1986
Tapa dura, con sobrecubierta original
225 páginas
Ilustrado con numerosas viñetas
Ejemplar numerado: 1148/2000
Impreso en Buenos Aires (Argentina)
✶ ESTADO: 9/10. Excelente estado.
Sin detalles.
Reproducida en esta edición
✶ TEXTO EN SOLAPAS
Nació en Buenos Aires (Capital Federal) el 16 de julio de 1927. Se inició en el periodismo en 1943 en el periódico ilustrado Ahora y a partir de entonces ha pertenecido a numerosas redacciones porteñas, entre otras Crítica, Clarín, Pregón, El Mundo, El Siglo, Correo de la Tarde, Leoplan, El Hogar, Mundo Argentino, Todo, Confirmado, Hoy, etc.
En el plano de la crítica de arte estudió con su padre, el escultor Santiago José Chiérico, y comenzó a publicar comentarios sobre el tema alrededor de 1956 en Mundo Argentino. En Correo de la Tarde tuvo a su cargo durante cinco años paralelamente a su participación en la redacción general, una página especializada, Color y Forma que trasladó luego a El Siglo.
Dentro del noticiero de Canal 9 (telemisora en la que simultáneamente ocupó la jefatura de prensa), realizó cerca de doscientos reportajes a plásticos y escritores entre 1960 y 1962. Fue asimismo comentarista diario, en Radio Nacional, de las deliberaciones del Pen Club Internacional; reunido en Buenos Aires. En la misma emisora tuvo a su cargo las audiciones Exposiciones en Buenos Aires y El arte en los cables.
A partir de 1966, año en que cubrió para Confirmado el comentario de las bienales internacionales de arte de Venecia y San Pablo, ha realizado numerosos viajes de trabajo y estudio a Europa y países americanos, realizando reportajes, publicados muchos de ellos en el mencionado semanario de noticias, a importantes figuras de la plástica internacional, entre otros Marc Chagall, Max Ernst, Victor Vasarely, Manuel Viola, Xavier Corberó, Antonio Tapies y Etienne Martin. Cubrió en su momento la información comentada de las bienales de Córdoba.
En 1968 fundó y dirigió la revista de arte y espectáculos Artiempo. Fue posteriormente jefe de redacción de Pluma y Pincel y codirigió el mensuario Artemas. Fue director técnico de la serie de fascículos Maestros de la pintura publicados por las editoriales Anesa, Noguer y Rizzoli. Integró desde 1980 el equipo de Revista oral de la cultura, en Radio Nacional permaneciendo en él hasta 1984. Participó en los equipos de Pantalla abierta, por Canal 9 y en Última edición por Canal 13, en sus secciones dedicadas a la plástica. Fue hasta su desaparición secretario de redacción de artes y espectáculos en el matutino Convicción y colaboró asiduamente en las páginas culturales de Clarín y La Prensa. Fue colaborador permanente en Salimos, El observador y Tiempo Argentino.
En otro orden de su actividad dirigió una página sobre crítica e información gastronómica en Convicción con el seudónimo de Ubaldo van der Leunis: Mesa juzgada, participando en la fundación del Círculo de Periodistas Gastronómicos a cuya primera comisión perteneció. Con el nombre de Gerardo E. Sosa publicó numerosas notas sobre temas porteños, de música popular y deportes, en distintos medios.
Ha publicado cuatro libros de poemas: Mitad del sueño (1949), Tiempo enamorado (1952), Poema de Barcelona (1972) y Suma de la crónica (1978). En 1964 y en colaboración con Jorge Miguel Couselo publicó Gardel, realidad y mito.
Los dibujos de Carlos Torrallardona, Pablo Lametro (seleccionado por el Fondo Nacional de las Artes), Matilde Grant, Kosice, reportajes a una anticipación y Soldi: los trabajos y los días, son otros títulos que le pertenecen.
También ha publicado las monografías Pintura latinoamericana para Los Maestros de la pintura, Artemio Alisio, Eduardo Comesaña y Sorén Makarius en el Centro Editor de América Latina. Trabaja en estos momentos en un estudio sobre Ramón Gómez Cornet y otro volumen sobre Raúl Soldi, este dedicado a la cúpula del Teatro Colón. Actualmente es jefe de Extensión Cultural del Museo Municipal de Artes Plásticas “Eduardo Sívori”.
Reproducida en esta edición
✶ INDICE:
Uso del porrón “pa’consuelo”
Cuando Chamico mojó su pluma en vodka
Breve elogio del vino
La mítica hora del vermouth
Crónica de los venerables y su sed
Los pintores no sólo beben: a veces pintan
Tokay, para ser caballero de opereta
Los aguardientes de las abuelitas industriosas
Los copiosos brindis de algunas bodas
Contigo, queso y champagne
Contra el viejo Plinio, el cóctel
Mujeres y vino, buena compañía
Copas que se adaptan
Los poetas y sus caballos sedientos
A la busca de las copas perdidas
Burdeos versus Borgoña
Las bebidas espirituosas de Juana Manuela
Beber en tarros, pintas o cuernos
Siguiendo el curso de la cerveza
El vino también es salud
El frío brebaje del infierno
Un disfraz llamado licor
Para beber, nada mejor que una buena mesa
Vinos alemanes de cien sabores
Vituallas para picnics de primavera
Cuando titila nuestra luz interior
Ensoñaciones con aroma a café
Los paraísos de Nixon y Napoleón
Del clan de los sibaritas con humor
Los sobrios secretos de la embriaguez
Las máscaras transparentes del café
Moscato, de Asti a la pizza
De simposios y buenas libaciones
Las copas de un vernissage
El queso, bizcocho del sediento
Las ardientes bebidas galaicas
Galtier, un cronista de la edad de oro
Blanco para catadores memoriosos
El chispeante consuelo de noches frías
El aura del whisky con “e”
Armonía entre platos y vinos
La gota de agua que perdió a Polifemo
Sedientos famosos, según una mujer
Las culturas del buen yantar
Una cerveza con cejas galaicas
Bocados para un buen trago de vodka
La primera copa y su bella forma
Los magníficos bebedores de la belle époque
Sabores exóticos e insólitos
Una borrachería bien provista de medicamentos
Barra versus estaño
Estrategias para curdas jubilados
Cuando los audaces filibusteros perdían la chaveta
Vinos chilenos, a paladares argentinos, se ofrecen
Tío coñac y la grappa desheredada
Licores, esa debilidad de las tías
Cuando la gastronomía era un estilo
Para bebedores en tiempo de canícula
Modernos elixires de amor
Una manera de beber a la americana
Himno para epicúreos de ayer y hoy
“Sköl”, dijo la sirenita de Copenhague
¡Mozo, traiga otra copa!
Para piratas y escritores prestigiosos
Los vinos de la comarca del Beaune
Embelesos del fragante y leve anís
Los verdes años de un vino
Los ponches, esos talismanes contra el frío
Los artísticos continentes de los vinos antiguos
El ligero amargor de la cerveza
Resaca o cómo quitar lo bebido
El oporto también es para los gatos
Las pálidas vides del arte actual
Una mitología etílica sólo para exquisitos
Una bíblica borrachera
Las salsas y su protagonista: el buen vino
Los Whiskies y los martinis de Hollywood
Justicia para la estirpe de un viejo orillero
La antesala de una buena comida
El príncipe de los caldos
El moscato, todo un venerable
La vida en rosa y vino
Sabios y sedientos asociados en el refranero popular
Enemigos y aliados de la embriaguez
Reproducida en esta edición