✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴ ✴ envíos gratis a Argentina a partir de $80.000 ✴ envíos a toda Argentina y el mundo ✴
$25.000,00
10% de descuento pagando con Transferencia
Ver más detalles
Envío gratis superando los $80.000,00
No acumulable con otras promociones
1 en stock
¡Agregá este producto y tenés envío gratis!
Entregas para el CP:
Medios de envío
Calcular
No sé mi código postal

Estragos: guía informal de la sed y los sedientos

Osiris Chiérico

Ediciones de Arte Gaglianone

Colección Unión Carbide

1986

Tapa dura, con sobrecubierta original

225 páginas

Ilustrado con numerosas viñetas

Ejemplar numerado: 1148/2000

Impreso en Buenos Aires (Argentina)

 

✶ ESTADO: 9/10. Excelente estado.

Sin detalles.

 

Reproducida en esta edición

 

✶ TEXTO EN SOLAPAS

Nació en Buenos Aires (Capital Federal) el 16 de julio de 1927. Se inició en el periodismo en 1943 en el periódico ilustrado Ahora y a partir de entonces ha pertenecido a numerosas redacciones porteñas, entre otras Crítica, Clarín, Pregón, El Mundo, El Siglo, Correo de la Tarde, Leoplan, El Hogar, Mundo Argentino, Todo, Confirmado, Hoy, etc.

En el plano de la crítica de arte estudió con su padre, el escultor Santiago José Chiérico, y comenzó a publicar comentarios sobre el tema alrededor de 1956 en Mundo Argentino. En Correo de la Tarde tuvo a su cargo durante cinco años paralelamente a su participación en la redacción general, una página especializada, Color y Forma que trasladó luego a El Siglo.

Dentro del noticiero de Canal 9 (telemisora en la que simultáneamente ocupó la jefatura de prensa), realizó cerca de doscientos reportajes a plásticos y escritores entre 1960 y 1962. Fue asimismo comentarista diario, en Radio Nacional, de las deliberaciones del Pen Club Internacional; reunido en Buenos Aires. En la misma emisora tuvo a su cargo las audiciones Exposiciones en Buenos Aires y El arte en los cables.

A partir de 1966, año en que cubrió para Confirmado el comentario de las bienales internacionales de arte de Venecia y San Pablo, ha realizado numerosos viajes de trabajo y estudio a Europa y países americanos, realizando reportajes, publicados muchos de ellos en el mencionado semanario de noticias, a importantes figuras de la plástica internacional, entre otros Marc Chagall, Max Ernst, Victor Vasarely, Manuel Viola, Xavier Corberó, Antonio Tapies y Etienne Martin. Cubrió en su momento la información comentada de las bienales de Córdoba.

En 1968 fundó y dirigió la revista de arte y espectáculos Artiempo. Fue posteriormente jefe de redacción de Pluma y Pincel y codirigió el mensuario Artemas. Fue director técnico de la serie de fascículos Maestros de la pintura publicados por las editoriales Anesa, Noguer y Rizzoli. Integró desde 1980 el equipo de Revista oral de la cultura, en Radio Nacional permaneciendo en él hasta 1984. Participó en los equipos de Pantalla abierta, por Canal 9 y en Última edición por Canal 13, en sus secciones dedicadas a la plástica. Fue hasta su desaparición secretario de redacción de artes y espectáculos en el matutino Convicción y colaboró asiduamente en las páginas culturales de Clarín y La Prensa. Fue colaborador permanente en Salimos, El observador y Tiempo Argentino.

En otro orden de su actividad dirigió una página sobre crítica e información gastronómica en Convicción con el seudónimo de Ubaldo van der Leunis: Mesa juzgada, participando en la fundación del Círculo de Periodistas Gastronómicos a cuya primera comisión perteneció. Con el nombre de Gerardo E. Sosa publicó numerosas notas sobre temas porteños, de música popular y deportes, en distintos medios.

Ha publicado cuatro libros de poemas: Mitad del sueño (1949), Tiempo enamorado (1952), Poema de Barcelona (1972) y Suma de la crónica (1978). En 1964 y en colaboración con Jorge Miguel Couselo publicó Gardel, realidad y mito.

Los dibujos de Carlos Torrallardona, Pablo Lametro (seleccionado por el Fondo Nacional de las Artes), Matilde Grant, Kosice, reportajes a una anticipación y Soldi: los trabajos y los días, son otros títulos que le pertenecen.

También ha publicado las monografías Pintura latinoamericana para Los Maestros de la pintura, Artemio Alisio, Eduardo Comesaña y Sorén Makarius en el Centro Editor de América Latina. Trabaja en estos momentos en un estudio sobre Ramón Gómez Cornet y otro volumen sobre Raúl Soldi, este dedicado a la cúpula del Teatro Colón. Actualmente es jefe de Extensión Cultural del Museo Municipal de Artes Plásticas “Eduardo Sívori”.

 

Reproducida en esta edición

 

✶ INDICE:

Uso del porrón “pa’consuelo”

Cuando Chamico mojó su pluma en vodka

Breve elogio del vino

La mítica hora del vermouth

Crónica de los venerables y su sed

Los pintores no sólo beben: a veces pintan

Tokay, para ser caballero de opereta

Los aguardientes de las abuelitas industriosas

Los copiosos brindis de algunas bodas

Contigo, queso y champagne

Contra el viejo Plinio, el cóctel

Mujeres y vino, buena compañía

Copas que se adaptan

Los poetas y sus caballos sedientos

A la busca de las copas perdidas

Burdeos versus Borgoña

Las bebidas espirituosas de Juana Manuela

Beber en tarros, pintas o cuernos

Siguiendo el curso de la cerveza

El vino también es salud

El frío brebaje del infierno

Un disfraz llamado licor

Para beber, nada mejor que una buena mesa

Vinos alemanes de cien sabores

Vituallas para picnics de primavera

Cuando titila nuestra luz interior

Ensoñaciones con aroma a café

Los paraísos de Nixon y Napoleón

Del clan de los sibaritas con humor

Los sobrios secretos de la embriaguez

Las máscaras transparentes del café

Moscato, de Asti a la pizza

De simposios y buenas libaciones

Las copas de un vernissage

El queso, bizcocho del sediento

Las ardientes bebidas galaicas

Galtier, un cronista de la edad de oro

Blanco para catadores memoriosos

El chispeante consuelo de noches frías

El aura del whisky con “e”

Armonía entre platos y vinos

La gota de agua que perdió a Polifemo

Sedientos famosos, según una mujer

Las culturas del buen yantar

Una cerveza con cejas galaicas

Bocados para un buen trago de vodka

La primera copa y su bella forma

Los magníficos bebedores de la belle époque

Sabores exóticos e insólitos

Una borrachería bien provista de medicamentos

Barra versus estaño

Estrategias para curdas jubilados

Cuando los audaces filibusteros perdían la chaveta

Vinos chilenos, a paladares argentinos, se ofrecen

Tío coñac y la grappa desheredada

Licores, esa debilidad de las tías

Cuando la gastronomía era un estilo

Para bebedores en tiempo de canícula

Modernos elixires de amor

Una manera de beber a la americana

Himno para epicúreos de ayer y hoy

“Sköl”, dijo la sirenita de Copenhague

¡Mozo, traiga otra copa!

Para piratas y escritores prestigiosos

Los vinos de la comarca del Beaune

Embelesos del fragante y leve anís

Los verdes años de un vino

Los ponches, esos talismanes contra el frío

Los artísticos continentes de los vinos antiguos

El ligero amargor de la cerveza

Resaca o cómo quitar lo bebido

El oporto también es para los gatos

Las pálidas vides del arte actual

Una mitología etílica sólo para exquisitos

Una bíblica borrachera

Las salsas y su protagonista: el buen vino

Los Whiskies y los martinis de Hollywood

Justicia para la estirpe de un viejo orillero

La antesala de una buena comida

El príncipe de los caldos

El moscato, todo un venerable

La vida en rosa y vino

Sabios y sedientos asociados en el refranero popular

Enemigos y aliados de la embriaguez

 

Reproducida en esta edición